Messi lo arregla todo

Amistoso | K. League 2 - Barcelona 5

Messi lo arregla todo

Messi lo arregla todo

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Jugó 17', el club cobrará lo pactado e hizo dos tantos decisivos

Salió algo más de un cuarto de hora en el tramo final de la primera parte y no lo hizo para estirar las piernas. Messi no entiende de pachangas ni de cláusulas en los contratos. Él quiere fútbol, tener la bola cerca de su botín zurdo, compañeros con los que asociarse y rivales a los que dejar embobados. La Pulga, Messi, el mejor jugador del planeta, salvó los dos millones que tenía comprometidos el club y de paso solventó a Guardiola el papelón de tener que responder a la imagen del equipo, que no fue la esperada. Dos latigazos del crack (pudieron ser tres) ayudaron al Barça a superar a las correosas estrellas de la Liga surcoreana, que se adelantaron dos veces (1-0 y 2-1) aprovechando un garrafal error de Pinto y trenzando una sensacional jugada finalizada con un centro desde la derecha y un certero remate de cabeza.

Como no podía ser de otra manera, Pep tiró del filial y sacó dos equipos diferentes. Si en la primera parte destacó un Jonathan (Dos Santos) en el segundo goleó su tocayo (Soriano). Antes, Víctor Sánchez también rubricó una acción de ataque llegando desde la segunda línea y convirtiéndose (junto a Messi) en el máximo goleador del equipo.

También embocó Ibrahimovic. Pese a estar lento y lejos de su mejor momento, el sueco no se borró del partido. Quiso participar, estar atento y comandar el ataque, aunque no todas las acciones acabaron como deseaba. El nórdico deberá ponerse las pilas (si son alcalinas, mejor), puesto que en pocos días aterrizará en Barcelona David Villa, un kamikaze del ataque dispuesto a romperse la cabeza por anotar siempre que pueda.

La cruz.

Fue la cara que se le quedó a Pinto nada más arrancar el partido. Incomprensiblemente, el portero erró de manera lamentable (no calculó bien a la hora de saltar) para que los asiáticos abrieran el marcador e hicieran sufrir a los catalanes (pronto empataron). Con este tipo de acciones, el aparentemente introvertido andaluz no genera la confianza que necesita el equipo sabiendo que es el suplente de Valdés y que sus apariciones pueden ser contadas durante el largo curso. No sólo cometió ese error. Acumuló más durante los 45' que tuvo, pero finalmente se quedó en el banquillo dando paso a Miño, que sacó dos o tres manos interesantes.

El Barça acabó goleando, cierto, y lo hizo de manera plácida, pese a las constantes trabas que se encontraron. Los jóvenes rindieron, pero por encima de todos destacó uno, el mejor, Messi, que apareció para arreglarlo todo. Como casi siempre.