"Santamaría es nuestro y ya veremos qué pasa"
En el club esgrimen su contrato para aclarar posturas

En la Unión Deportiva la atención está centrada en la consecución de la permanencia. Pero hay una situación contractual con un futbolista que anuncia problemas y gordos: Roberto Santamaría. La información publicada en su edición de ayer por AS, en la que se reflejaba el aparente desinterés del jugador por su obligado regreso a la entidad, fue comentada ayer en Pío XII, aunque la postura del jugador no pilla de sorpresa.
"Santamaría es nuestro y ya veremos qué pasa. No descubrimos nada recordando que hasta junio de 2013 pertenece a la disciplina de este club y que cualquier movimiento que desee hacer ha de pasar por nuestra supervisión y aceptación. Que Santamaría diga lo que quiera. No es algo que ahora nos quite el sueño porque la situación está controlada", aseguró ayer a este periódico una fuente autorizada del club.
Respecto a si se han mantenido en las últimas fechas algún tipo de contacto con el portero para acordar futuras maniobras, desde la entidad se negó tal supuesto: "Con el chico no hemos hablado y tampoco es algo que haga falta. Cuando llegue el momento haremos lo que convenga. Pero, insistimos, nos asiste la razón con el contrato que se firmó en su día y de esto no queremos construir ningún tipo de polémica. Confiamos en solventarlo todo de la mejor manera para la institución".
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Su regreso al equipo está totalmente descartado; se buscará otra cesión
El hipotético regreso de Santamaría a la Unión Deportiva está del todo descartado. Y más con la vuelta de Juanito al club. Con el próximo asesor presidencial hay diferencia irreconciliables por parte del meta navarro, al igual que con algunos jugadores de jerarquía que seguirán el año que viene en el proyecto. También persiste la decepción del presidente con un profesional al que, desde la entidad, siempre se le dispensó un trato inmejorable. Además, la afición no olvida su deserción aludiendo a problemas personales por vivir en Gran Canaria. La solución, descartada la liquidación por su alto coste, es buscar otra cesión, aunque, con la devaluación sufrida por Santamaría, la tarea será complicada.



