"Cristiano va a dejar todos los récords por los suelos"
Cada conversación con él es una lección de historia y de vida. Manuel Pahíño, mítico goleador español...


¿Acabará Cristiano con el récord de Puskas?
¡Nos va a dejar los récords por los suelos a todos! Si no se estropea y le dejan
¿Si le dejan?
Siempre van a tirarle. Ese chico es perseguido de muy mala leche para eliminarlo, expulsen o no al contrario. Si no, los va a llevar a todos por la calle de la amargura.
A usted también le dieron fuerte, ¿no?
Yo me retiré estando en el Granada. En un partido ante el Sevilla, en Heliópolis, cogí un balón en el centro del campo y me fui como un tiro a marcar. Y un cantamañanas iba haciéndome zancadilla tras zancadilla, como le ocurre a Cristiano. Me tiró. Me levanté, y como yo tenía mucha mala leche, me revolví. El árbitro me echó a la calle. Mi mala fama en las jerarquías por leer a autores comunistas hizo el resto: me cayeron 12 partidos.
¿Cómo se enteró la gente de que usted leía autores comunistas?
Un amigo me compraba en Las Ramblas todo lo que venía de Rusia, de Viena... En el Mundial de Brasil en 1950 parte de la prensa quería que yo fuera con España. Ese año hice 28 goles con el Madrid y fui Pichichi. Pero se ve que había una orden de arriba...
¿A qué se dedicó usted antes de jugar al fútbol?
Era un simple chaval al que su padre llevaba a Balaídos. La entrada eran dos reales...
¿Qué jugadores había allí?
Yo me fijaba en los delanteros centro. Estaba Nolete, que en paz descanse. Cuando él se retiró me fijaba en un canario llamado Del Pino. Hubo un momento en la vida del Celta en el que el equipo tenía más jugadores canarios que del resto de España. Luego, cuando lo traspasaron al Sabadell por falta de pasta, me llamó un tal Baltasar Albéniz y me cogió para el Celta. Aquel hombre me aconsejó mucho, como Ricardo Zamora.
¿Se portó bien Zamora?
De maravilla. Era el técnico cuando me fui. Me pagaban casi para el bocadillo y va que chuta Cuando me declararon en rebeldía porque querían retenerme, don Ricardo me llamó a su despacho, y como si fuera un padre a un hijo me dijo que tenía que irme, que el Celta no me dejaría entrenar hasta que renovase por lo que ellos quisieran. Y eso pasó, tuve que entrenarme mucho tiempo solo en la playa de Samil hasta que apareció el Madrid.
Volvamos a Cristiano, ¿nadie en su época le pegaba tan fuerte?
Tampoco el balón era el mismo, ni las botas, que pesaban cada una un kilo. Las mías incluso tenían las puntas forradas de metal por dentro. A veces voy a saludar a mi amigo Di Stéfano, porque estamos los dos para el arrastre, y lo comentamos: "¿Cómo puede pegarle tan fuerte al balón?"
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¿Es Cristiano tan completo como Di Stéfano?
Alfredo fue el más completo. Mi compadre Miguel Muñoz y yo decíamos que si Alfredo agarraba un día un partido que empezaba bien y seguía bien, daba la impresión que el Madrid jugaba con 12 o 13 jugadores. Aquel recuerdo lo tengo muy metido en la cabeza. Es una tontería compararlos, pero estoy convencido para bien de que Cristiano hará historia.



