Los blanquiazules sufren una caída en picado
Ocho partidos hace que el Tenerife no gana. Demasiado tiempo para cualquiera y mucho peor para un recién ascendido. Desde la alegría ante el Sporting, a comienzos de diciembre, que todo son sinsabores, más aún a partir de caer en descenso. El equipo está en la UVI y no reacciona.

Todavía queda mucho por delante, pero el Tenerife se está desangrando poco a poco. José Luis Oltra no le encuentra solución a una herida que lleva tiempo mermando la moral de los aficionados. Es que el pasado sábado se cumplieron dos meses desde la última victoria y eso para cualquier equipo, y mucho más para un recién ascendido, es un lastre que le puede sentenciar. Siguen en la UVI los blanquiazules y no reaccionan.
Lejos queda ya ese 2-1 ante el Sporting de Gijón. Desde entonces, el equipo ha caído en picado. Tanto, que ya lleva cuatro semanas en los puestos de descenso y esta jornada la distancia con la salvación se ha estirado a tres puntos (con respecto al Zaragoza que hace dos partidos estaba por debajo de los insulares).
El 6 de diciembre se le ganó en el Heliodoro a los asturianos con goles de Nino y Ricardo. A partir de ahí la producción ganadora se paró. A la semana siguiente se perdió ante el Getafe (2-1), luego se regresó al Heliodoro para acabar el año con un empate a uno ante el Atlético de Madrid (se pudo haber ganado, pero Nino desperdició un penalti).
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Con el inicio del 2010 llegaron dos caídas seguidas, la primera en Santander ante el Racing (2-0) y la siguiente ante el Barcelona en el Rodríguez López (0-5). A Almería se viajó después y se trajo un empate, a pesar de adelantarse pronto en el marcador.
Buscando soluciones. En el horizonte había dos partidos seguidos en casa, pero sólo se cosechó un punto de los seis que había en juego. Se igualó ante el Valencia y se perdió increíblemente ante el Zaragoza, un rival directo en la lucha por la permanencia en Primera. Y ahora, Osasuna. La herida sigue abierta y como no se encuentre una venda pronto, se irá desangrando cada vez más.



