Un gran Atleti rumbo a la final

Liga BBVA | Atlético de Madrid 4 - Racing 0

Un gran Atleti rumbo a la final

Un gran Atleti rumbo a la final

Un sensacional Agüero lideró la goleada. Marcaron Simao, Reyes y Forlán (2). El Racing, indignado con el penalti inexistente del 3-0. Tiago y Simao, al palo.

De golpe el Atleti se puso a jugar al fútbol y al pobre Racing le aplastó un rodillo. Fueron cuatro goles, dos postes, varias ocasiones claras falladas y, sobre todo, la sensación de que la banda de feria habitual se puede convertir, si se pone a ello, en una orquesta más que apañada. Por lo que se ve, cuando los extremos deciden ayudar a los mediocentros y los defensas no se ponen a pensar en las musarañas, el equipo ya no se parte y la vida es más sencilla. Y si Agüero está iluminado, ya ni les cuento. ¡Qué futbolista!

El Racing acabó indignado con el árbitro, que fue un desastre. Reclama un discutible penalti por mano de Antonio López y, por encima de todo, el penalti del 3-0, que fue de traca. Toni Moral le hace dos faltas a Jurado, una zancadilla y un agarrón, y ambas son fuera del área. El problema no es que lo sean, es que lo parecieron y que el juez de línea en ningún momento señaló penalti. Fue Mateu quien por su cuenta y riesgo montó el lío. Los dos enfrentamientos que vivirán ahora en Santander van a ser calentitos.

Pero la barrabasada arbitral no cambia que el resultado, de ser algo, fue corto. A los siete minutos, Coltorti se lució ante Kun y en el córner consiguiente Tiago remató al palo. No fue una anécdota, fue una constante. En la siguiente jugada, Agüero empezó a driblar rivales como si fueran pivotes de entrenamiento y le puso el balón a Simao, que le reventó de volea.

El Racing reaccionó bien al gol, gracias a Canales. El chico no está en el césped para perder el tiempo. Cada pase suyo es gol o nada, ni uno es intranscendente. Si no llega a encontrarse con la mejor versión de Perea, esa que es un rayo y no se complica, habría dejado solos a sus compañeros ante De Gea en tres o cuatro ocasiones. Al final le faltó fuelle, pero el físico ya lo cogerá; el talento le sobra.

Pese a todo, las ocasiones seguían siendo del Atleti, que al fin tiene un doble pivote de nivel. Tiago le dio otro aire al equipo, toca, se ofrece, va y viene, siempre con criterio. Y de Assunçao no se habla, pero los peores partidos rojiblancos coinciden siempre con sus ausencias. No es coincidencia. Ayer, además, Reyes y Simao curraron como pocas veces. Y ambos tuvieron premio, el portugués marcó el primero y el de Utrera el segundo, ya en el 40', después de que Torrejón, Christian y Serrano fallaron al despejar un pase de Simao.

Cambio de plan.

Tras el descanso, el Atleti retrocedió dos pasos y buscó el contragolpe que, con Kun en estado de gracia, era siempre en superioridad, aunque fuera él solo contra tres. En uno de ellos, y tras una falta al poste de Simao, llegó el no-penalti del 3-0, que marcó Forlán. El uruguayo repitió cuando Torrejón, harto de verse regateado, pegó a Kun en el área como si estuviera en mediocampo.

Con el 4-0, el Racing se lanzó al ataque y descubrió a De Gea, que no sabe lo que es un despeje: balón que ve, balón que bloca. Y el broche fue un paradón fabuloso a cabezazo de Toni Moral. En el otro área, Jurado falló dos ocasiones clarísimas para redondear la fiesta del Calderón. Los aficionados locales se fueron del campo cantando y pensando que, además de media final de Copa, tal vez hayan ganado un equipo. Veremos, pero ayer así fue.