Líder de otra dimensión

Liga BBVA | Valladolid 0 - Barcelona 3

Líder de otra dimensión

Líder de otra dimensión

felipe fernández / víctor j. blanco

El Barça logra terminar invicto la primera vuelta

El Barcelona terminó anoche en Zorrilla la primera vuelta de la Liga como la comenzó, en plan autoritario e invicto. El equipo de Guardiola se encontró con una intensa presión de salida del Valladolid y tardó 20' en poder romperla, pero cuando lo hizo causó un destrozo en la filas de los de Mendilibar. Y lo hizo fundamentalmente aprovechando su banda derecha en la que Alves fue un misil que aprovechó la centrada posición del hombre que teóricamente tenía que defenderlo, Jonathan Sesma.

De poco había servido la valiente puesta en escena del Valladolid. Víctor Valdés, espléndido ayer, despejó a córner un lanzamiento de Canobbio a los 4' y otro de Diego Costa a los 17'. Hasta ahí llegaron las esperanzas pucelanas.

Porque en dos jugadas y en dos minutos el Barcelona iba a dinamitar el encuentro. Además, con dos jugadas calcadas. La primera con un centro de Alves, milimétrico, para que Xavi rematara llegando desde atrás. Inmediatamente después, en otra galopada de Alves, el brasileño envía un centro que se envenena tanto que acaba por entrar en la portería de Villar. El partido estaba sentenciado con casi 70' por delante.

El Valladolid había querido morir fiel a sus ideas y ocurrió. El Barça manejaba cada minuto que pasaba más cómodamente el choque, logrando a su favor una posesión de escándalo que rozaba el setenta por ciento. Sólo un disparo de falta de Borja desde la frontal, duro y centrado, haría trabajar al inspirado Valdés antes del descanso. La sensación era que el guión estaba escrito.

Sin historia.

La segunda parte acabó siendo un tostón, y ya es decir estando en el campo el mejor equipo del mundo. Los de Guardiola jugaron a un ritmo contenido tratando de aumentar la renta cuando traspasaban en superioridad la línea de medio campo. El Valladolid fue menos aún que en la primera parte. No es el mejor partido para examinar a los de Mendilibar, pero sin llegar al despropósito del día del Atlético de Madrid, el público esperaba algo más de su equipo. Sólo fue destacable, de lo ocurrido en la segunda parte, el gol de Messi, el 0-3. El pase se lo sirvió en bandeja un apagado Ibrahimovic y el argentino fusiló sin piedad a Justo Villar. El cancerbero local cumplimentó un buen choque y evitó que la renta de los de Guardiola aumentara. El Valladolid depende de lo que haga el Tenerife hoy ante el Valencia para saber si termina la primera vuelta en descenso o no.

El Barcelona es una orquesta perfectamente afinada. Desprende una superioridad enorme a través de su juego y puede esperar tranquilo el desarrollo del Real Madrid-Málaga. Su única duda, comprobar los puntos de ventaja a los que se queda el Real Madrid.