Siempre triunfa el colectivo, no las estrellas

Una vez más, quien se ha comportado de verdad como un equipo ha marcado la diferencia en la CAN. Egipto, siempre Egipto. Con bajas, con el marcador en contra en el debut ante Nigeria, pero siempre dando la sensación de equipo. La culpa la tiene Sehata, al que la Federación mantuvo tras el batacazo de no ir al Mundial. Tiempo habrá de analizar hoy los cuartos de final, pero una vez más me han decepcionado las grandes estrellas. Poco de Etoo en Camerún, de Drogba en Costa de Marfil, no hablamos de Kanouté o Keita en Mali, de Obi Mikel en Nigeria. Han brillado más los que aparecieron nuevos que los consagrados. No es extraño. Ha faltado juego colectivo y, sobre todo a nivel medio, apoyo a las grandes estrellas. Esa es la clave de todo. Y un apunte de Angola. Ha jugado a un gran ritmo, sobre todo los dos primeros partidos. Es cierto que tuvo problemas defensivos y que apañó el último partido para terminar primero por delante de una Argelia que va de menos a más, pero le veo con bastantes opciones ante Ghana. Puede resultar sorprendente, pero en la CAN no son las estrellas consagradas las que más lucen. Viene sucediendo a menudo y por eso Egipto lleva dos títulos seguidos.



