Las decepciones de Rajevac y Paulo Duarte

Cada Copa de África me pregunto cómo es posible que Ghana brille tanto en juveniles y sin embargo la absoluta pase tan de puntillas. Algo similar a lo de Portugal, aunque más exagerado. Abedí Pelé podría contestar bien esta pregunta. Campeón de Europa con el Marsella, elegido tres veces Balón de Oro en África, nunca pudo lucir con la absoluta. Su hijo Ayew hizo un gran Mundial Sub-20 y fue de lo mejor de un torneo que ganó Ghana. Vuelven a ser campeones en juveniles y da la sensación de que la absoluta se va a estrellar. Poco juego, mucha lentitud. Todo muy estático, seguro que el buen delantero Gyan sueña con un ritmo parecido al que disfruta en el Rennes, pero de eso nada. Rajevac al menos ha conseguido frenar la sangría de errores defensivos propios de Ghana. Pero en este equipo va a costar que brillen los jóvenes. No se puede esperar mucho de Ayew ni de Adiyiah o Badu. Si Angola impone un ritmo alto de juego estará en semifinales, no tengo duda. De Burkina mejor no hablar, esperaba más de un Paulo Duarte que en Le Mans había demostrado ser un técnico más atrevido. Todos colgados del larguero ante Costa de Marfil y Ghana, y sólo un córner a favor en los dos partidos. Cero goles y a casa, faltaría más.



