"No se puede cambiar de técnico cada cinco meses"
Después de ganar el Mundial con Brasil, dirigir seis años a Portugal y pasar por el Chelsea, Scolari trabaja en Uzbekistán. Allí llegó de la mano de Rivaldo. Es uno de los nombres que el Madrid baraja si decide sustituir a Pellegrini.


¿Sigue la Liga?
¡Sigo todas! Estoy en Uzbekistán, no en el fin del mundo.
¿Cómo ve a Cristiano?
Estaba respondiendo a ser el centro de un proyecto que costó muchos millones.
¿Habla mucho con él?
Sí, claro. Tenemos el mismo agente en Europa (Mendes).
¿Qué le cuenta?
El traspaso fue excelente para él porque ya había cumplido una etapa en Inglaterra. Lo había ganado todo, y eso resta motivación. Ahora, en el Madrid, estoy seguro de que será mucho más líder de lo que fue en el Manchester.
¿Por qué?
Entre otras cosas porque el público español le va mejor por su carácter latino: es más receptivo y vibra más.
¿Qué fue lo que más le impresionó de él con Portugal?
Fue convocado por primera vez con 17 o 18 años y ya era maduro. Sabía lo que quería, trabajaba para mejorar, escuchaba al entrenador Su actitud era perfecta.
¿Importa más la motivación que la táctica?
Un jugador no puede salir al campo sólo por un salario. Tiene que estar motivado para demostrar que es el mejor.
¿Qué técnicas de motivación utiliza usted?
La base es hablar mucho con el futbolista, en grupo y en privado. A veces me ayudo metiendo por debajo de la puerta de sus habitaciones mensajes impresos, parábolas o pasajes de un libro que les hagan pensar un poquito sobre la vida antes de dormir. Vale la pena.
¿Eso es todo?
Luego hay que entender las situaciones e imponerse. No es necesario ser el mejor entrenador del mundo para trabajar con estrellas. Hace falta personalidad. En el Mundial de 2006, por ejemplo, noté que Rivaldo y Ronaldo andaban en un pique para ver quién era máximo goleador. Al principio lo dejé ir, pero cuando vi que no pasaban la bola perdí la paciencia, los metí en el vestuario y les dije: "Si siguen así sólo va a jugar uno de los dos, y aún no he decidido cuál". Al final, ganamos el Mundial.
¿Le gustaría ir a España?
Sin duda. Ofrece a los técnicos brasileños aquella forma de jugar con sangre y carácter latino, dribling e improvisación. Ya lo tuve una vez hecho con el Valencia y dos con el Atlético.
¿Y diría sí al Madrid?
Le diría que ofrezca a Pellegrini las condiciones para demostrar lo que ya hizo en el Villarreal. Si el Madrid quiere ganar el campeonato y ser un equipo grande debe seguir el planteamiento inicial. No se puede andar cambiando de técnico cada cuatro o cinco meses por perder un partido.
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¿Qué sistema prefiere?
Normalmente me gusta el 4-3-3. Es la mejor manera de ocupar el campo y aprovechar las individualidades. Pero sé adaptarme. Por ejemplo, nunca había jugado un 3-5-2 y tuve que hacerlo con la selección brasileña por razones evidentes: Roberto Carlos y Cafú.



