Multifútbol


El personaje: Raúl
Arrecía otro aluvión de galácticos y Raúl se los sacude como polvo sobre la camiseta. Sube el nivel de la plantilla y él sigue flotando. Ha alcanzado el mito y como un ser mitológico, sobrenatural, hay que tomarse al siete blanco. Igual que Hidra, aquel monstruo al que le salían dos cabezas cada vez que le cortaben una. El sábado, una vez más, quedó claro que Raúl es necesario en el Real Madrid. No sólo por su oportunismo, sus más de 300 goles oficiales; no sólo por su capacidad para ocupar lugares inesperados, como el de teórico 9 en el tanto que inauguró el marcador ante el Depor, o el de virtual 10 en el penalti que sirvió para el 2-1; y no sólo porque adopta como nadie el papel de padre-entrenador que da consejos sobre el campo a los compañeros más cándidos. También le necesitamos nosotros, periodistas y aficionados: nadie como Raúl alimenta y retroalimenta tanto nuestros debates futboleros.
ARIZMENDI: EL ÁREA ES SU LUGAR DE TRABAJO
Un gol de Arizmendi endulzó el regreso a Primera del Zaragoza, uno de esos grandes equipos que nunca deberíamos echar de menos en la máxima categoría. Arizmendi, aquel futbolista miope al que algún entrenador, más miope aún, vio jugando en el lateral derecho. Al que otros técnicos han querido reciclar como interior o extremo. Arizmendi ha sufrido estos exilios en silencio, esperando la oportunidad de volver a parecerse al arieteque despuntó en un Mundial Sub-20. Al Tenerife le marcó madrugando a los defensas. Un gol de cazador, la mejor manera de reivindicarse como delantero, de demostrar que el área rival puede convertirse en su lugar de trabajo.
FORESTIERI, UN MESSI DE MUCHOS KILÓMETROS
A Fernando Martín Forestieri, por ese vicio de la comparación, le apodaron un día el nuevo Messi. Su fútbol, menos fulgurante que el de Lio, tiene la consistencia inesperada para un jugador de 19 años. Forestieri ha vivido ya una mudanza continental, de Argentina a Italia; un traspaso (Genoa)y una compra conjunta (Udinese); cuatro cesiones, incluido el Málaga, y una difícil elección, la de jugar con la selección italiana, lo que le ganó el desprecio de losporteños. Al ver su rostro imberbe, pocos atléticos esperaban esa insistencia y esa practicidad de sus decisiones con la pelota. No marcó y no hizo ningún gran regate. Pero sí jugó el fútbol escondido, fundamental, que tienen los veteranos.
PAREJO Y LOS FOCOS
Menos medios, menos presión, menos exigencia y más partidos. Misma Liga y mismo entorno, el de la Comunidad de Madrid. Son los ingredientes del cóctel que el Real Madrid le ha preparado a Parejo en Getafe. Tan lejos, pero tan cerca del nuevo proyecto galáctico. Míchel, generosamente atrevido, le dio confianza alineándole desde el primer minuto y el talentoso centrocampista comenzó a responder en Santander con su repertorio de regates dulces, pases mágicos como el del 1-4 y un jugadón, el del 0-3, de esos que nos abren la boca en los resúmenes. Creíamos que Parejo se alejaba de los focos y no: su fútbol reclama los flashes. Di Stéfano, que alertó sobre la calidad de este chaval, se equivoca en sus juicios tanto como se equivocaba cuando guiaba al Real Madrid: poco, menos, casi nada.
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