El Poli cenó a menos de 500 metros del Camp Nou
Los ejidenses, orgullosos de su inmaculado papel copero
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Mejor, más valiente que el Almería". El Espanyol despidió con todos los honores al Poli Ejido después de su semi-gesta en Montjuïc. Porque lo del Poli en la Copa ha sido espectacular. Por eso lo celebraron como lo merecía. Una fiesta con sabor agridulce, porque equipo, técnicos y directiva se reunieron en Can Fusté, a apenas 500 metros del Camp Nou, majestuoso escenario en el que hubiesen jugado en apenas dos semanas. Porque les esperaba el Barça, y estuvieron a punto de conseguirlo. Alabanzas desde el Espanyol a Lucas Cazorla por su planteamiento atrevido. Y quejas en el Poli, que vio dos penaltis en el área perica que no le señalaron y que pudieron volcar la eliminatoria de su lado.
El Poli planteó un partido similar al de El Madrigal y le salió casi perfecto. Empatar una eliminatoria a un equipo de Primera no es tarea sencilla. Ellos lo consiguieron, aunque no fue suficiente. Pero Cazorla, orgulloso del esfuerzo de sus jugadores, les dio la noche libre y algunos aprovecharon para alargar un poco más la cena. Sólo lo justo, porque a las ocho de la mañana un avión debía trasladarles a Granada. Muerta esta Copa histórica para el Poli, su objetivo ahora es la Liga. En la cena ya había preocupación por el próximo viaje a Guadalajara, que está siendo víctima de la ola de frío. Pero el trabajo de la entidad ejidense por volver a Segunda empieza a dar sus frutos. Lo mejor es que en Can Fusté todos tenían la sensación de haber cumplido con las expectativas y haber enganchado a la afición. La pena, tener ese Camp Nou a 500 metros y saber que ya no lo pisarán en mucho tiempo...



