Mil quinientos kilos de material contra el frío de Minsk
El Madrid estará bien protegido

El invierno recibió al Madrid con un homenaje a los colores del club: un manto blanco esperaba a la expedición al aterrizar en las pistas del Aeropuerto Internacional de Bielorrusia, que estaba cubierto por una franja de nieve de casi medio metro.
Los responsables del material del conjunto madridista estaban avisados y ello justificó el impresionante equipaje que llevaron para combatir el frío y unas temperaturas que anoche, durante el entrenamiento en el estadio Nacional de Minsk, llegaron a los ocho grados bajo cero.
El avión en el que viajó la expedición madridista iba cargado con 1.500 kilos de equipamiento para hacer más llevadera a los jugadores una climatología a la que no están acostumbrados. Esos 1.500 kilos estaban repartidos en 42 bolsas, que contenían 120 gorros, 50 bragas para el cuello, 120 guantes, 20 sacos de dormir para proteger a los jugadores que se queden en el banquillo, 100 leotardos, 140 medias de lana, 150 camisetas térmicas de manga larga y 120 chubasqueros.
Calefacción.
Si el Madrid no se encontró otro manto blanco de nieve en el estadio de Minsk fue por el ejército bielorruso. Desde primera hora de la mañana los soldados se emplearon a fondo con las palas para retirar la nieve que cubría la totalidad del césped. Aunque siga nevando en el día de hoy no habrá problema para que se dispute el encuentro, ya que este estadio posee calefacción debajo del terreno de juego, lo que hizo que el césped presentase ayer un buen aspecto. Lejos de estar duro, incluso se vio un poco blando en algunas zonas del campo.
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Objetivo: evitar que alguien sufra un golpe de frío
El objetivo de los tres utilleros (en la foto, de izquierda a derecha, Javier, Manolín y Jorge), tras consultar con el cuerpo médico del Madrid, es garantizar que ninguno de los futbolistas blancos se quede destemplado o sufra un golpe de frío que le haga perderse los partidos frente a Getafe y Sevilla. No obstante, los pupilos de Schuster se tomaron ayer con humor lo que les esperaba en Minsk: "Ver desde el autobús que nos ha llevado al hotel los bosques plagados de nieve con carros tirados por trineos es una buena experiencia. Lo importante es que salgamos a tope, rompamos a sudar y nos olvidemos del frío metiendo goles". Así sea.



