Liga BBVA | Deportivo 3 - Athletic 1

Riazor fustiga a Caparrós

El utrerano sale tocado de su antigua casa. Un Depor convincente ya mira a Europa. Aranzubía fue protagonista al pararle un penalti clave a Iraola

<b>EMOCIONANTE. </b>Fernando Llorente estuvo a punto de empatar el partido, pero su remate se encontró con la espalda de su compañero Javi Martínez.
Luis de la Cruz
Delegado de Galicia y Asturias
Delegado de Galicia y Asturias del Diario AS desde 2006, donde inició su andadura en 2004 después de pasar por Marca y dxt Campeón. Pegado al Deportivo de por vida, a las duras y las maduras. Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Santiago y Máster en Periodismo de La Voz de Galicia y la Universidad de A Coruña.
Actualizado a

El pasado no perdona a Caparrós, que tiene en Riazor su pesadilla particular. La pasada temporada Coloccini le pasó factura tras marcar, ayer Aranzubía le recordó su destierro parando un penalti de forma magistral y dejándole contra las cuerdas. Todo en un partido de ida y vuelta, con un Depor convincente y un Athletic que paga sus enormes carencias en defensa. El técnico utrerano tiene mucho trabajo por delante, pero el problema es que ya se han jugado doce partidos de Liga y la salvación está a dos puntos. Si alguien quería una final, ahí la tiene: Athletic-Numancia en San Mamés la próxima jornada. Huele a nuevo ultimátum.

Lotina, por su parte, tan contento. Le había pedido a sus jugadores durante la semana mayor intensidad tras lo ocurrido la pasada semana en el Calderón y el Depor empleó una de las armas favoritas del estilo Caparrós desde el primer minuto: intensidad. Con ella, los leones fueron reculando poco a poco, casi inconscientemente, y las escasas galopadas de Susaeta y algún balón largo hacia Llorente fueron los pobres argumentos de un tímido Athletic.

Las otras armas del Deportivo eran las bandas de Lafita y Guardado y la conducción de Verdú. El catalán empezó a marcar el ritmo del partido, a dejar destellos de gran calidad individual que culminaron con el primer gol local. En una falta lateral, que todos esperaban que volase hacia el punto de penalti, Verdú buscó el primer palo para sorprender a Iraizoz. El guardameta vasco reaccionó a tiempo, pero su rechace quedó muerto en el centro del área y Zé Castro fusiló con sangre fría.

El protagonismo de los porteros cambió rápido de área. Mejuto pitó un penalti sobre Llorente en un córner de agarrones cruzados. Iraola cogió el balón y miró a la portería, allí le esperaba un antiguo compañero, un chico que vivió los últimos 14 años como rojiblanco y que está recuperando su sitio en el fútbol español en A Coruña: Aranzubía. Puede que Dani fuese el menos inquieto, cansado de ensayar esta jugada con su ex compañero en Lezama. El resultado, una parada soberbia y una dedicatoria de fondo para Caparrós, su verdugo. No corrió como Coloccini el año pasado hasta el banquillo visitante para señalarse el dorsal ante el utrerano, pero seguro que una satisfacción interior muy difícil de explicar llenó su ego.

Como era el día de los porteros, Iraizoz reclamó su protagonismo tan sólo un minuto después. Un error de bulto de Ocio dejó solo a Guardado. Se mascaba el 2-0, pero una increíble doble parada del guardameta vizcaíno le salvó la cara a su central.

El acoso del Depor se trasformó en el 2-0 en una jugada tibia que Amorebieta, por su falta de frenos, convirtió en penalti. El central vasco, que reaparecía ayer, arrolló a un Bodipo, que minutos más tarde se tuvo que retirar lesionado.

Mejuto. El Athletic no bajó los brazos y salió con fe en el segundo tiempo con Llorente como estilete. Con todo, el protagonismo en esta ocasión fue para Mejuto González. Verdú, tras una excelente pared con Mista, se quedó solo ante Iraizoz. Con un sutil tiqui-taca superó al guardameta, que impotente, lo derribó con la mano. ¿Penalti y expulsión? Para todos sí. Bueno... para todos menos para Mejuto. Un grave error que hubiese puesto el punto y final al partido.

Como no fue así, el Athletic seguía vivo, y coleó cuando Javi Martínez acertó con un cabezazo a placer dentro del área. Quedaba tiempo, quedaba esperanza. Llorente percutía y percutía, y la tuvo a un suspiro del final, pero su disparo topó con la espalda de Javi Martínez. Adiós a los sueños y vuelta a las pesadillas.

En el tramo final el Deportivo, que vuelve a estar en zona europea, esperó una contra para rematar la faena. Tras varios amagos, llegó, con Guardado de ejecutor y medio equipo de creador. Y es que los coruñeses, además de intensidad, ayer pusieron bastante fútbol en el desangelado Riazor. Su próximo reto se llama UEFA. Una vez superado Caparrós, toca el Feyenoord de Makaay, otro insigne ex que vuelve a A Coruña.

Noticias relacionadas

El detalle: cordial saludo entre Lotina y Caparrós

Antes de comenzar el partido, Miguel Ángel Lotina y Caparrós se saludaron de forma efusiva. El de Meñaka y Joaquín son buenos amigos y no en vano, actualmente el técnico deportivista vive en el mismo piso que el utrerano tuvo alquilado en A Coruña durante los dos años que dirigió al Deportivo.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados