Aguirre pagó su miedo al blanco
Paso del fútbol, abrazo la religión de José Tomás y ruego que Aguirre se olvide de sus fantasmas".

El miedo tuvo su castigo. Ya es una historia imposible. El gafe del Calderón ante los blancos es endémico y he arrojado la toalla. En un misterio que solamente entenderá él, Javier Aguirre cambió su forma de jugar, apostó por cuatro centrocampistas y dejó a Simao en el banquillo. Una penitencia que se pagó cara e incluso, gracias a Clos Gómez, casi se soluciona en el segundo tiempo. El mexicano tiene unos ataque de pizarra absurdos.
Heitinga, aliado blanco. Nos las prometíamos felices con la llegada de Heitinga, el mejor jugador de Holanda del año pasado, y nuevo pinchazo. Lamentable el penalti y su colocación en el campo. Ha conseguido que Ujfalusi parezca un principiante. Pablo vuelve pronto y García Pitarch mira otros vídeos. Menos mal que recuperamos a Leo Franco, que a la espera de las genialidades de Aguirre debe ser el titular en la portería.
Agüero, no te vayas. Lo del Kun es para hacerle miles de homenajes. Con la lengua fuera, fue el único que dio la talla. Una pena que su socio Forlán, notase su periodo de convalecencia y estuviera ausente. Otro misterio fue dejar a Sinama Pongolle fuera y meter a Luis García. Una jugada maestra. Menos mal que los periodistas colchoneros salvaron el honor rojiblanco ganando a los blancos por la mañana por 5-4. Luego llegó la película de terror y la dura realidad es que en la jornada octava ya conocemos la película de esta temporada. A luchar en el pelotón de los mediocres y a vender como una gesta quedar como máximo cuartos.
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Reloj en el vestuario. El Atlético es el único capaz de repetir sus errores de manera contumaz. Gol en los primeros segundos. Les falta un reloj en condiciones en el vestuario y que antes de saltar jueguen los primeros cinco minutos. Una tomadura de pelo para unos aficionados que se volvieron a comportar como señores. Ahora tocará pedir ayuda para la cita ante el Liverpool y confiar en el impulso de la grada, porque los jugadores no se enteran de la fiesta. Les falta mucha casta.
Fantasma de Champions. Me da miedo, pero este equipo lleva el camino de conjuntos como el Celta, que se dejaron el alma en la Champions y la Liga la abandonaron. La etapa pirenaica está dejando los numerosos errores al aire. Cada día tengo más claro que sobran casi todos en esta entidad y que el futuro pasa por dejar sólo a la afición y partir de cero. Salvo el trío argentino, Leo, Banega y el mago Agüero, más el apoyo de Simao lo de ayer fue para otra noche de terror. No se pueden hacer las cosas de manera más lamentable. Como mucho nos quedan tres derbis más en el Calderón, y nos marcharemos a La Peineta para cambiar esta cruz que estamos hartos de aguantar. El fútbol me comienza a cansar y la realidad es que los toros cada día ganan en el Olimpo de mis gustos.




