'La Cuchara' es el sello inconfundible del gran capitán
Estrenó su 'palanca' ante el Barça

Raúl los ha metido de todos los colores. De listo, de fuera del área, de cabeza, de volea, con la derecha, con la izquierda... Pero con su segundo gol ante el Sporting retomó un arte, el de La Cuchara, un tipo de remate que lleva su sello personal, como la jugada del Aguanís que hizo famoso en la Intercontinental ante el Vasco de Gama. Otros podrán imitar ese remate letal, pero el gesto técnico será suyo siempre.
Raúl no sólo entrará en el Olimpo de los dioses del fútbol por sus estadísticas, sino también por su destreza. Como ocurriera con La Roulette de Zidane, la Cola de Vaca de Romario, la Lambretta de Djalminha, la Folha Seca de Didí, el penalti de Panenka o el Escorpión de Higuita, Raúl tiene la patente de ese remate de palanca en el que acompaña el balón en un alarde de coordinación entre el movimiento de la pelota y el suyo propio para desarmar a los porteros. Seguro que recuerdan la imagen de Raúl mandando callar al Camp Nou en 1999. Pues vino precedida de una Cuchara con la que acompañó suavemente el balón para levantarlo un metro por encima de Hesp.
Después de aquel llegaron muchos otros (Athletic, Rayo, Real Sociedad, Valladolid), aunque los más bellos estéticamente se produjeron frente al Anderlecht, en el Bernabéu, y en La Romareda.
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Otra perla.
Raúl marcó precisamente ante el Sporting otro de sus goles más recordados, en El Molinón, en la temporada 97-98. En el mismo vértice del área, le pegó con el exterior de su zurda según le llegaba (a pase de Seedorf), para meterla con parábola por la escuadra ante la incredulidad de Ablanedo... Raúl no necesita ganar una Liga para sacar el capote a pasear.



