Deportivo - Real Madrid | La contracrónica

Riazor 17; Madrid 0

La vida sigue igual por A Coruña. El Depor se frota las manos cuando llega el Madrid y el Madrid se tira de los pelos cuando el calendario le obliga a pasar por aquí. Derrota segura. Encima, Robinho la lía por la mañana. Mal empezamos...

Pepe y Sergio Ramos en pugna con el portero deportivista Aranzubia
Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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¿Maldición?. El término no gusta a los madridistas porque supone aceptar que existe un estadio, un rival y una ciudad que se comen materialmente a los blancos cada vez que pasean por Riazor su blanca camiseta. Pero es lo que hay. Llevan casi dos décadas sin comerse un colín cada vez que asoman por aquí la cabeza, degollada por un Depor imperial que juega ante el Madrid como si fueran a prohibir el fútbol: se salen. Lo cierto es que Lendoiro se frota las manos cada vez que echa la quiniela y se acerca por esta tierra el rey de la Liga. Juega al '1' fijo y no se equivoca casi nunca. Al menos, desde 1991. Fíjense si ha llovido y más por Galicia. El once titular que tumbó al Superdepor sin piedad (0-3) fue el siguiente: Buyo; Chendo, Sanchís, Rocha, Villarroya; Michel, Hierro, Milla, Luis Enrique; Hagi y Butragueño. No eran mucho mejores que los que anoche saltaron a este estadio que para el Madrid es como Supermán cuando se acerca a la kryptonita. Pero el Madrid de 1991 tenía liderazgo en el campo. Estaba Hierro, imperial. Michel, un surtidor con botas. Y el Buitre, siempre al acecho. Anoche, mucho control de pelota y buena actitud, pero nulo mando sobre los tiempos del juego. Y encima, a mi Iker le da por tener una pájara. Por eso no consuela la derrota del Barça. El bicampeón de Liga debe morder, no reptar.

Robinho, gracias. La derrota no admite discusión, sobre todo porque los dos goles-regalo firmados por el equipo de Lotina son indiscutibles. Pero como dijo Schuster tras el partido, "hoy no era el día de Robinho y no me interesa nada de lo que haya dicho". Su 'hijo' le ha traicionado. El brasileño cometió un pecado imperdonable. Sólo pensó en sí mismo, perdiendo el respeto a sus 24 compañeros y a su 'padre' en el debut liguero. Por eso el club no debe ceder ni aunque Abramovich pagase hoy 50 millones. Del Madrid no se va nadie por la cara. Don Santiago Bernabéu lo habría puesto rápido en su sitio: "Te vas cuando yo decida, chaval. El Madrid está por encima de todo...".

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Muñiz, ya estamos... El Depor, vigoroso y armónico, firmó un triunfo limpio, pero eso me permite ser más contundente en lo que voy a decir. El Villarato ha vuelto y el presidente de la FEF ha finiquitado el indulto que le concedió a su amigo Calderón la temporada pasada. Iturralde avisó de lo que nos esperaba ante el Valencia y Muñiz ratificó en A Coruña mis fundadas sospechas. En caso de duda, va a ser cada vez más fácil pitarle al Madrid. No hubo jugadas polémicas, pero mi bola de cristal no me engaña. Ya lo verán...

Parón absurdo. Me indigna el calendario. Llevábamos más de tres meses sin Liga y ahora a aguantar otras dos semanas de interruptus. Encima, el tiro errado de Cristiano ha cambiado el paso dando pie a sainetes dolorosos. Y el Atleti, líder. Que empiece ya la Champions. Riazor, ¿qué te hemos hecho?

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