Un zurdo más de hierro que de cristal
En su carrera superó un cáncer de testículos y todo tipo de lesiones

Deslumbró al mundo en la Eurocopa de Portugal. Arjen Robben (Bedum, 23-01-83) se convertía en una estrella a los 20 años tras haber superado un cáncer de testículos. Creció enamorado del fútbol de Romario, y apuntaba tantas maneras que su padre, Hans, le puso en manos del maestro Corver, un holandés que a mediados de los 70 inventó un método de aprendizaje basado en los movimientos de Pelé. En 2001 le llegó la ocasión de vestir la camiseta de un grande, el PSV, que le sirvió de trampolín para que Abramovich pagara por él 18 millones de euros en la 2004-05. Esa misma campaña ganó el Trofeo Bravo (aun quedándose largas temporadas en el dique seco por dos lesiones de rodilla).
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Pero lo peor llegó en febrero de 2005. Aaron Mokoena (Blackburn) lo cazó en un partido de la Premier y le machacó el pie izquierdo con varias fracturas. En 2007 surgió la última gran lesión antes de que el Madrid lo fichase. Rotura del menisco de su rodilla izquierda.
El Madrid pagó por él 36 millones de euros. Aterrizó en el Bernabéu el 23 de agosto, pero no podría debutar hasta 26 días después. Encadenó seis partidos consecutivos y volvió a lesionarse en el bíceps femoral con Holanda. Los médicos del Madrid achacaron su lenta recuperación a su manera de correr, pasitos cortos y muy rápidos, algo que intentaron cambiar... Una vez recuperado, el recreativista Quique Álvarez volvió a cazarlo: rotura del ligamento lateral externo. Se recuperó para la Eurocopa (gran actuación). Ahora, vuelve con más fuerza que nunca...



