El fútbol llevó a Cristian Esquivel hasta Indonesia
El paraguayo ha jugado en tres continentes distintos

Todos tenemos sueños y nos esforzamos en conseguirlos. Eldorado de Cristian Esquivel era ganarse la vida con el fútbol, como la mayoría de los niños. Esquivel comenzó su carrera muy joven, con 17 años, como es habitual en Suramérica. Y pronto fue fichado por uno de los grandes de su país: Cerro Porteño. El sueño comenzaba a materializarse. Y se hizo más patente cuando fichó por Olimpia, el otro club con solera de Paraguay, donde jugó la Libertadores.
Sin embargo, la realidad del fútbol paraguayo es que resulta muy difícil ganarse la vida. "Pagan muy poco dinero", reconoce. Así que comenzó su periplo, que le llevó a jugar en tres continentes distintos: "En 2005 me fui al Niki Volos de Grecia y de ahí a Indonesia". En ese momento Cristian se convirtió en 2006 en uno más de los 241.973.879 habitantes de la isla como jugador del Persigo de Gorontalo, uno de los clubes fuertes del campeonato indonesio. "Es un mundo totalmente diferente. Su forma de vida no tiene nada que ver. Estuve ocho meses y me costó mucho adaptarse. Sobre todo con la comida picante". Allí Esquivel vivió un fútbol "muy físico y rápido" y tuvo que aprender el mandarín marchas forzadas. "Aprendí el idioma, algo que no hice con el griego. Ese era demasiado", asevera con una sonrisa.
Tras esta aventura se trasladó a Madrid, donde espera que el Mundialito sea un escaparate para él: "Tengo sólo 30 años y todavía no quiero colgar los botines". Ahora su hijo tiene su mismo sueño, el del fútbol: "Vivo para el fútbol y se lo trasmito a Matías. Él quiere jugar en la Selección española".
Jugó el Mundial Sub-17 de 1997
En 1997 Cristian Esquivel jugó con Paraguay en Malaisia el Mundial Sub-20. Además, la selección albirroja se enfrentó a España en la fase de grupos. Allí perdió ante la Roja por 2-1 quedándose fuera de los octavos de final. En aquella España jugaban, entre otros, Farinós, Albelda o Gerard. Además, Cristian compartió banquillo con el nuevo fichaje del Valladolid, el arquero Justo Villar.
Los cuartos de final del torneo están en juego esta jornada
Jornada decisiva. Ya no valen las excusas en el Mundialito de la Inmigración. Todos se juegan las habichuelas, a partir de hoy ya no hay marcha atrás. El grupo A es uno de los más disputados: los cuatro tienen posibilidades de clasificarse. Paraguay deberá imponer su fútbol.
Brasil tiene asegurado un puesto en cuartos y Angola y Marruecos pelearán por ser uno de los dos mejores segundos.
Ucrania y Bolivia se enfrentan por la hegemonía del Grupo C. El que gane irá a los cuartos. Por su parte, Uruguay, uno de los favoritos no lo tendrá fácil. Se las verá con Costa de Marfil que le sigue a un punto, mientras Senegal, colíder con los uruguayos, deberá jugar contra Reino Unido, la cenicienta del grupo.
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Chile ya está clasificado, y Honduras y Cabo Verde se disputarán tres puntos valiosísimos que le pueden dar el pase como segundos. El último grupo será de los más reñidos. Ecuador-Nigeria será decisivo para ver quién obtiene la clasificación para la próxima ronda.
Además, el Mundialito se fusionará con el Rock in Río. En Cotorruelo se podrán adquirir entradas para el concierto de Shakira con un 15 por ciento de descuento.




