Rosetti fue a rezar a la catedral de Viena
"Soy creyente y le he pedido a Dios que me ayude a no errar"

Roberto Rosetti, el árbitro italiano de 41 años que esta noche pitará el partido final de la Eurocopa entre España e Italia, pasó ayer una hora rezando en la catedral de Viena. "Soy un hombre católico y creyente y le he pedido a Dios que me ayude a ser justo y a no equivocarme". Rosetti se encuentra con la responsabilidad de devolverle al arbitraje italiano el prestigio que se llevó el Moggi-gate. Rosetti es un colegiado muy respetado en la UEFA. El 19 de junio de 2005 pitó una semifinal de la Copa Cofederaciones entre Brasil y México y mandó repetir dos veces un penalti al delantero mexicano Borgetti, que tras batir dos veces a Dida, falló en el tercer tiro. Pero México ganó al final por 1-0 con un gol del propio Borgetti quien al final del partido dijo que "cuando mandó que tirara por tercera vez estuve a punto de decirle a Rosetti que lo tirara él". Es un árbitro con personalidad.



