Primera | Real Madrid

Schuster: terapia de grupo de una hora con la plantilla

Le puso un vídeo con los errores: "Hay que ganarlo todo"

Pasaban los minutos en Valdebebas sin que se viera un alma por el césped de los campos de entrenamiento. Dentro, en el vestuario, se gestaba la conjura definitiva para el asalto a la Liga. Schuster realizaba una terapia de grupo con los jugadores. Duró más de una hora. Después del visionado de un vídeo, llegó la alocución del técnico, y luego fue el turno para que los jugadores se expresaran. Hubo una buena comunicación y se llegaron a conclusiones positivas.

Un vídeo de media hora de duración, elaborado por el segundo, Manolo Ruiz, mostró los últimos fallos que han costado puntos ante Valencia, Deportivo o Getafe. "Los errores puntuales han costado caro", argumentó el técnico, "y a partir de ahora hay que estar muy concentrado y conscientes de lo que nos jugamos".

Confianza.

No es la primera vez que el técnico hace hincapié a los futbolistas en que a estas alturas de la temporada "más vale un empate que una derrota". Era la única conversación que quedaba pendiente después del partido ante el Valencia. Poco más se habló de ese choque.

El resto de la terapia se centró en la devolución de la confianza a la plantilla. Schuster intentó quitar presión a sus jugadores: "Los últimos resultados no han sido buenos, es cierto, pero seguimos primeros, a cuatro puntos del segundo, y dependemos de nosotros mismos. Los que tienen que estar presionados, los que no tienen margen de error, son los otros. De todas maneras, hay que ganarlo todo. Nos quedan nueve finales".

El mensaje llegó alto y claro a los jugadores. Poco a poco se fueron escuchando voces que expresaron la necesidad de intentar ganar los nueve partidos que restan para que termine el campeonato. Empezando por el enfrentamiento ante el Sevilla, que se consideró vital para afrontar el partido ante el Barcelona con una cierta garantía. "Este domingo tenemos un partido a vida o muerte", se llegó a escuchar.

Después de la conjura, a las 12:15h. (el entrenamiento debía haber empezado a las 11h.), los jugadores saltaron al campo. Después de un breve calentamiento comenzaron los rondos y aparecieron las primeras muestras de que la terapia de grupo había funcionado: las risas, las bromas, y los gestos cariñosos y eufóricos de los jugadores evidenciaron el resultados de la charla.

Ausencias.

Ni Cannavaro ni Pepe pudieron disfrutar de ese momento sobre el césped. Los dos se quedaron en el gimnasio, después de la reunión de la plantilla con el técnico, para recuperarse de sendos golpes que sufrieron en los partidos con sus selecciones.

Sin embargo, el concurso de ambos ante el Sevilla está fuera de toda duda. "Es sólo un golpe. No me perdería ese partido por nada del mundo. Estamos en el momento más decisivo del campeonato", llegó a decir el portugués al salir de Valdebebas. Por su parte, Cannavaro apareció en la zona mixta bromeando: "Tengo un golpe que me dio Sergio (por Ramos), en el España-Italia". El doctor Hernández refrendó esas palabras y expresó su convencimiento de que, "ni Pepe ni Cannavaro deberían tener problemas para jugar ante el Sevilla". Schuster tiene a todos disponibles excepto a Van Nistelrooy y Metzelder.

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El técnico duda con la alineación

Schuster no tiene decidido el once ante el Sevilla. Una vez más tiene dudas en la media y en la parte de arriba. Gago o Diarra se disputan un puesto, mientras que aún está por ver si Robben jugará por la derecha (a banda cambiada) o si ese puesto lo ocupará Sneijder, que no brilló ante el Valencia.

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