El Consejo asume que la planificación será en junio
Las dudas del equipo provocarán las prisas en verano

La situación del Nàstic en la clasificación -decimoctavo, con 33 puntos, los mismos que el último equipo que ocupa la zona de descenso- anula todos los movimientos que pueda hacer la secretaria técnica o el Consejo grana para la próxima temporada. La incertidumbre con la que compite el Nàstic desde hace varias jornadas, y la igualdad en la parte baja de la tabla, provoca que la directiva ya haya asumido que hasta el 1 de junio no podrá comenzar a planificar el Nàstic del próximo año. Este escenario no trae de cabeza a los dirigentes, desengañados con el proyecto de esta temporada. "El Granada 74 se encontró la última semana de julio sin equipo y sin campo para jugar. Tuvo que empezar de cero y ahora está en la zona tranquila. Planificar las cosas no te garantiza nada en esta categoría. Se ha demostrado con nosotros", declaró uno de los miembros del actual Consejo grana.
El primer condicionante será la categoría en la que juegue el equipo el próximo curso. Un hipotético descenso, algo que en la directiva se ve muy lejos, implicará una renovación a fondo de todos los jugadores. Más del 90 por ciento abandonarían el club, ya sea porque finalizan su contrato, porque así lo determina alguna cláusula o por incompatibilidad con sus exigencias profesionales. En el caso de que el equipo grana se mantuviese en Segunda, sólo once futbolistas tienen contrato para la siguiente temporada, aunque hay que restarle el número de jugadores que no cuentan para el técnico. Gorka de Carlos o David Sánchez, cuyo rendimiento no ha sido el esperado en Tarragona, son un ejemplo. Total, que el panaroma es desolador y el verano en Tarragona apunta a movidito en asuntos de fichajes.
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Los emblemas. Otro de los aspectos a estudiar será el futuro de jugadores ya míticos en la actual plantilla, que han labrado un pasado esplendoroso en Tarragona. Tal es el caso de Antonio Pinilla, quien termina contrato, David García, que no cuenta para los técnicos, o Rubén Pérez, que también está molesto con su situación.
Sea como fuere, el primer paso hacia la salvación, un escenario optimista pero revolucionario, se debe dar mañana ante el Numancia. El Consejo tiene la creencia de que estos partidos, ante los conjuntos de arriba, motivan a la plantilla. "No tengo dudas de que ganaremos", comenta uno de ellos. Lo que está claro es que hasta junio no se moverá nada.



