El club recela de que el estadio esté para 2010
Prevén problemas con las rotondas y con los terrenos

El nuevo estadio del Nàstic, situado en las afueras de la ciudad, en la zona de Camp Clar, debe estar listo para 2010, pero en el club grana recelan de esa posibilidad. El Ayuntamiento de Tarragona hizo público el lunes 11 el proyecto definitivo y los plazos de construcción. La primera piedra se pondrá en junio de 2008, y el estadio se entregará totalmente construido 20 meses después, es decir, en febrero o marzo de 2010. Pero la gestión del ente público se puede topar con bastantes piedras en el camino.
La primera de ellas, según fuentes consultadas por este diario, será el estado de los terrenos donde se levanta el estadio. En el proyecto se contempla cómo el terreno de juego y parte de la grada están situados por debajo del nivel de la tierra, por lo que el trabajo de excavación es laborioso y pueden surgir contratiempos, teniendo en cuenta que los terrenos son baldíos y nunca han sufrido edificaciones.
Otro de los problemas que puede detener bastante tiempo la obra es la construcción de dos rotondas que atraviesen la autovía anexa, que une Reus con Tarragona de manera rápida y fluida. Los accesos van conjuntos con la construcción del estadio, por lo que la envergadura de la construcción aumenta, como también los inconvenientes.
El club piensa que la demora es una realidad y que los nastiqueros tardarán varios años más en poder inaugurar la casa.
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No hace falta irse muy lejos para comprobar el largo y arduo proceso por el que transcurre la construcción de un estadio. La primera piedra del futuro del Espanyol, situado entre las localidades de Cornellà y El Prat, se colocó el 22 de diciembre de 2003, y el estadio se acabará, si todo transita según lo previsto, en noviembre de 2008. No obstante, acabará de estar acondicionado prácticamente cinco años después. Es cierto que la obra del Espanyol es más compleja que la del nuevo estadio del Nàstic, y que al situarse entre dos localidades los asuntos burocráticos son mucho más lentos. Pero el Consejo ya asume que el traslado al nuevo estadio es un proceso lento, que ni mucho menos finalizará antes de que comience la temporada 2010-11. Asimismo, el Nàstic también tiene previsto una reunión con el Ayuntamiento para exponer su parecer sobre esta construcción.



