"¿El inglés? En un mes me entenderán totalmente"
Capello fue presentado como seleccionador de los 'pross'


Fabio Capello fue presentado oficialmente ayer al público inglés en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en Londres. El italiano iba claramente avisado: se enfrentó ayer a los medios más feroces y no les dio ni agua. Se ocultó tras algún tópico ("estoy convencido de que tenemos equipo para alcanzar lo más alto") y algún detalle personal ("ser seleccionador inglés era un sueño desde hace mucho tiempo" y "es un honor alcanzar este puesto") para superar el primer obstáculo.
Sorprendentemente, los aproximadamente doscientos periodistas presentes en el hotel Royal Lancaster trataron a Capello con más deferencia de la esperada. Sólo hubo una salida de tono cuando se le preguntó si le daría un puñetazo a la cara de un futbolista que dijera algo que no le gustara como, afirmó el periodista, hizo con Paolo di Canio. "No fui yo", contestó con una sonrisa el italiano. "Estaba presente, pero no fui yo". Así que se ha establecido una tregua hasta el primer tropiezo: "La luna de miel dura cinco meses", afirmó a AS un reciente seleccionador inglés.
Su inglés.
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"El dinero es importante, pero secundario", insistió Capello. "Lo más importante son los resultados. Esto es un sueño, un trabajo que quiere cualquier entrenador. Sé que hay muchas expectativas ligadas al puesto pero voy a trabajar para que nadie quede decepcionado". Para cuando dijo estas palabras Capello, que inició la rueda de prensa con un par de frases preparadas en inglés, utilizó un traductor al que corrigió alguna vez y al que dijo no necesitar en otras ocasiones. Entiende más inglés del que habla. "En un mes se me entenderá perfectamente", afirmó en la única promesa que hizo ayer. "Es muy importante poder comunicarme con los jugadores y me aplicaré diariamente para mejorar".
"Mi primer objetivo será encontrarme con los futbolistas y con los entrenadores de la liga inglesa. Lo importante es recuperar la mentalidad entre el vestuario para obtener buenos resultados". Y pronto sabrá Capello que ese es uno de los graves problemas con los que se encuentra la selección: Ferguson no la considera una prioridad, ni tampoco Wenger, que apenas cuenta con ingleses en su plantilla, o Benítez, que suele presionar a los seleccionadores para que traten con cuidado a sus futbolistas. Será fascinante seguir la tensa relación entre sir Alex y sir Capello como se le conoce ya en Italia.



