La Naranja Mecánica
El cocido madrileño pudo con la paella valenciana. Exhibición del líder en Mestalla. Schuster y sus teorías tenísticas se consagraron en Mestalla, que acabó con las gradas vacías ante la superioridad del campeón de Liga. Grandioso Madrid.

Papá Levante. El fútbol es la única medicina curativa que no entiende de paripés y demagogias interesadas. Guste o no, el Madrid es a día de hoy el mejor equipo de España (el vigente campeón cantó el alirón en el Bernabéu, recuerdo a los frágiles de memoria) y el mejor de Europa (¿hace falta que recuerde lo mal que están el Milán, el Liverpool o el Chelsea?). Me maldigo por haber vaticinado un raquítico 1-3 para la mágica velada de Mestalla. Mi afán diplomático y los años me han hecho más dócil y cobardón. Queda claro que este Madrid es el mejor desde la Quinta del Buitre. Lo reitero. Es una máquina sin sentimientos. En media hora licenció al Valencia del debutante Óscar utilizándolo como un kleenex. Primero golpeó Raúl Díaz de Vivar, el séptimo gol del 7 en lo que va de curso (no me extraña que esté arrasando en las votaciones del premio AS del año 2007), después Ruud por partida doble, Tarzán Ramos demostrando que es mejor que Cafú y finalizó el show Robinho, que desde la noche de las camisinhas es oro negro. 1-5, manita histórica y homenaje a las 44 peñas madridistas de Valencia. Y muy cerquita de aquí cayó el impactante 0-5 de Villarreal. ¡Que se prepare el Levante!
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'Amunt' Schuster. El alemán tuvo un exceso verbal en la víspera de la juerga del antiguo Luis Casanova, pero al alemán hay que conocerlo antes de demonizarle. Claro que se pasó tres pueblos, pero él sólo quería reflejar que este proyecto merecía más paciencia y crédito por parte del personal. Líder sólido, máximo goleador, menos goleado, de cinco en cinco... El Madrid es como el patrocinador de esta página: BIG ('Grande' para los amigos del spanglish). El superlíder es tan seductor como la bella Cristina Kirchner y las nuevas instalaciones de El Prado. Al final, la comparación con Federer se quedó corta. Este equipo no 'juega' con el rival. Simplemente, lo despacha en media hora. 5-1 y 5-1. Ni tie break ni leche migada...
Ronaldo, vikingo. El Valencia bastante hizo con firmar el acta del partido. ¡Qué baño de la blanca Naranja Mecánica! Pasada media hora ni sabía el color del jersey de Casillas. Por eso se entiende que Ronaldo, en un ataque de melancolía admirable, se dejase ver el domingo pasado por Valdebebas con la excusa de animar a su hijo Ronald con el Prebenjamín A. Pero les cuento la auténtica realidad. El que se va del Madrid se queda con una vida vacía, sin sentido... Le sucedió a Mijatovic y a cientos de jugadores que al dejar este club piden la jubilación anticipada. Otro detalle: antes del partido, Calderón y Di Stéfano se pasaron por el Hospital de La Fe de Valencia para darle a Manuel, un niño de 12 años gravemente enfermo, una camiseta firmada por Iker. El niño lloró y los médicos valoraron su reacción. El Madrid da vida y eso está más allá de los resultados. ¡Amunt Madrid!



