Primera | Así es Arjen Robben

El 'zurdo de cristal' que se fabricó a imagen de Pelé

Una carrera salpicada de lesiones

Marco Ruiz
Redactor Jefe Real Madrid
Nació en Granada en 1977. Licenciado por la Universidad Europea, entró en AS en 1999, por tanto, es canterano y ‘one club man’. Tras hacer la información del Atlético dos años pasó a formar parte de la sección del Real Madrid, de la que ahora es su Redactor Jefe. Cubrió la Eurocopa de 2008, tres Mundiales de Clubes y una final de Champions.
Actualizado a

Fue en la Eurocopa de Portugal cuando Robben (Bedum, 23-01-83) irrumpió en la mayoría de los hogares. La televisión nos enseñó cómo un chico de sólo 20 años iba dejando atrás, uno tras otro, a cualquier rival que le saliera al paso con la misma soltura que se deshizo unos meses antes de un cáncer de testículos. Su Holanda cayó en semifinales ante la anfitriona. Antes de eso, y también después, su carrera ha estado salpicada de grandes actuaciones y de lesiones.

Robben creció enamorado del fútbol de Romario. Marcó sus primeros goles en el Groningen. Viendo que la zurda del chaval apuntaba maneras, su padre Hans la puso en manos del maestro Corver, un holandés que mediados los 70 inventó un método de aprendizaje basado en los movimientos de Pelé. Un método que funcionó en Robben, ya que en la temporada 99-00 llegó a marcar 50 goles con los juveniles del Groningen.

Vestir la camiseta de un grande era sólo cuestión de tiempo. La ocasión le llegó en 2001, cuando el PSV le fichó por 3,9 millones de euros (lo dejó cedido en su club). Con sólo 16 años debutó ante el Feyenoord en la Eredivisie, se marcó un partidazo y un año después ya vestía la elástica del PSV. Sólo un trampolín que utilizó durante dos campañas antes de que Abramovich lo contratase por 18 millones de euros. Justo después de su brillante actuación en la Eurocopa.

Noticias relacionadas

En su primera campaña en el Chelsea, a las órdenes de Ranieri, se convirtió en Trofeo Bravo 2005. El galardón le llegó a pesar de quedarse en el dique seco en dos ocasiones por sendas lesiones en la rodilla. Una premonición de lo que ocurriría poco después.

En febrero de 2005, poco antes de enfrentarse al Barcelona en la Champions, Aaron Mokoena lo cazó en un Blackburn-Chelsea. Ewood Park enmudeció y el diagnóstico del médico Neil Frazer no dejó lugar a dudas: "Se perderá lo que queda de temporada, tiene el pie machacado con varias fracturas". Abramovich montó en cólera ante el pesimismo del galeno y lo sustituyó por Bryan English. Un movimiento que no impidió que en 2007 surgiera una nueva lesión, en el menisco de su rodilla izquierda. La que aún persistía cuando fichó por el Madrid.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados