Primera | La intrahistoria

Di Stéfano siempre amó Valladolid

Ayer viajó tras tres años ausente

Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
Actualizado a

Fue un domingo especialmente feliz para Di Stéfano. Su salud ha mejorado notablemente (la operación a corazón abierto a la que se sometió en la Navidad de 2006 ya está superada) y de hecho viajó ayer a Valladolid para encabezar, junto a Calderón, la comida de directivas previa al partido. Aconteció en La Criolla, templo gastronómico de la ciudad, donde La Saeta se mostró divertido y socarrón como en sus mejores tiempos. Pudieron dar fe de ello ayer el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y el presidente del club pucelano, Carlos Suárez.

Noticias relacionadas

Pero los buenos recuerdos de Don Alfredo con Pucela vienen de mucho más atrás. Para bastantes de sus admiradores fue en Valladolid, en el viejo y extinto Zorrilla, donde el astro argentino firmó el gol más bello de su carrera. Fue en un Valladolid-Madrid jugado el 28 de marzo de 1954. Joseíto le asistió desde la banda y Di Stéfano se inventó un acrobático remate en plancha con el tacón derecho que dejó a Saso, portero blanquivioleta, de piedra.

Lo que pocos recuerdan es que los castellanos remontaron el 1-3 y acabaron venciendo por 4-3. ¡Qué época!

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados