Primera | Mallorca

"Me adapto a la máscara, pero aún no a las bromas"

<b>JUGARÁ. </b>Pereyra se quita la máscara en un descanso del entrenamiento.
Gabriel Forteza
Redacción de AS
Actualizado a

El centrocampista argentino del Real Mallorca, Guillermo Ariel Pereyra, intenta adaptarse esta semana a la máscara que cubre su cara. Esta protección se debe a que el jugador sufrió una fractura en el tabique nasal en el amistoso ante el Twente de hace diez días.El hecho de que la fractura fuese limpia, y no requiriese operación, hace que pueda estar a disposición del técnico Gregorio Manzano para el inicio de la temporada liguera ante el Levante.

Ayer, El Guille Pereyra compareció ante los medios de comunicación de la Isla y aclaró que "la nariz está bien y la máscara también", aunque al mismo tiempo añadió que dicha máscara "es un poco ridícula pero, mientras me permita jugar, la usaré".

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La protección.

El futbolista argentino contó que llevaba "un par de entrenamientos con ella y me resulta cómoda; así que, a medida que vaya adaptándome, podré estar para el domingo". De cualquier modo, la protección que llevaba ayer el futbolista no es la que llevará en el debut liguero, ya que la máscara "es provisional hasta que llegue la definitiva, que ha tardado un poco, pero que no creo que difiera mucho de ésta. En todo caso, creo que el material es diferente y, al ser transparente, me permitirá tener una mejor visibilidad", puntualizó el jugador bermellón. Lo que peor lleva El Guille Pereyra, que por naturaleza es una persona discreta, son las bromas que recibe en el vestuario balear; según el jugador mallorquinista "me cuesta más adaptarme a las bromas que a la propia máscara". Cuestión de timidez.

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