"Tenían mi nombre en el asiento del autobús"
Kaká bromeó con los madridistas del equívoco


Kaká pudo saludar ayer a pie de campo a Robinho, Cicinho, Marcelo y Baptista, sus compañeros y amigos de selección con los que conversan frecuentemente por e-mail y por teléfono. Incluso Schuster le llegó a estrechar la mano. Todos bromearon sobre la anécdota del crack del Milán en el autobús del Madrid. Esa equivocación también fue objeto de todo tipo de bromas por parte de los jugadores y directivos rossoneros, que están alojados en el Carlton Ritz. En un momento de la cena del jueves, cuando toda la plantilla se burlaba de él por lo sucedido, Kaká se llegó a jactar: "¡Tenían hasta un asiento con el nombre de Kaká!".
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El vestíbulo del Carlton fue un hervidero ayer. Aparecieron la mayoría de jugadores milanistas... menos Kaká. AS pudo charlar con Gattuso, el capo del vestuario con Maldini: "Kaká no será blanco". Y argumentó: "El Milán es el único equipo que es una verdadera familia. Hay una cosa que la gente no sabe. Cuando fichamos a un jugador hay una presentación paralela a la que se hace en los medios. Es en el vestuario. Nos encerramos y el entrenador le da la camiseta. El que llega se va presentando uno a uno a la plantilla. Es como un pacto, un trato. 'Estamos aquí para lo que quieras...". Un directivo escucha la explicación y apostilla: "Es el boss (señalando a Gattuso). Si alguien no da la talla lo levanta contra la pared en el vestuario".
Llega Ancelotti. Es afable, tiene una personalidad parecida a la de Del Bosque. Le preguntamos por Kaká. Sonríe. "Es más fácil que vaya yo al Madrid que Kaká". No en vano, Fernando Martín lo tuvo firmado. Por el hall del hotel también revolotea Bronzzetti, que saluda al abogado de Berlusconi, que acaba de llegar. El intermediario va a almorzar con Ancelotti. También han llegado a Moscú Bucero y Mijatovic. Hay mucho movimiento, pero ninguno por Kaká. Ni siquiera por Baptista, al que Galliani ahora sólo quiere cedido.



