"Espero ser tan amigo de Iker como lo fui de Reina"
El polaco debutará hoy con la camiseta del Madrid.Dudek habló para AS de su infancia, sus pasos en el fútbol y su papel de suplente.


¿Cómo le va con Iker en la habitación? Schuster los ha puesto juntos.
Hacemos una muy buena pareja. Tenemos buena relación desde el principio. Nos conocíamos como porteros y nos tenemos respeto. El Madrid me llamó porque quería un segundo portero con experiencia. Desde el principio me dijeron: "Queremos que sepas que tenemos a Iker". Y yo acepté esas condiciones.
¿Cuál es la mejor virtud de Casillas?
Es muy bueno en la línea de gol y en el uno contra uno. También es uno de los capitanes y eso indica su gran personalidad. Desde luego que me ha encantado conocerle. Espero llegar a ser tan amigo de él como lo he sido de Pepe Reina.
¿Dormían por parejas cuando jugaba en el Liverpool?
Cuando vino Benítez todo cambió. Planteaba las parejas que quería y las iba cambiando para que todo el mundo se conociera. La convivencia hace mucho, sobre todo para saber si la gente ronca o no (risas). La mayoría de las veces me tocó con Reina.
Hablemos de su infancia. Su padre fue minero...
Mi infancia fue normal. Mi padre trabajaba duro, aunque se retiró a los 35 años, y mi madre era ama de casa. Yo hacía las cosas que hacen todos los niños. La gente me pregunta con incredulidad sobre el trabajo de minero. Yo lo veo de lo más normal. Muchas generaciones atrás en mi familia han sido mineros. Yo incluso estudié para serlo y cuando tenía 17 y 18 años iba dos veces a la semana bajo tierra para trabajar.
¿Cuándo decidió que sería portero?
Cuando tenía 10 años la gente me preguntaba: "¿Qué quieres ser de mayor?". Yo contestaba que portero. Se reían: "¡Esa profesión no existe!". A los 18 estaba trabajando en la mina hasta que vino un entrenador y me dijo: "Tenemos un sitio para ti. Vente a jugar al fútbol". Tenía firmado el contrato para ser minero, pero en Silesia cada mina tiene un club. Y ahí fue donde empecé.
Ultimamente no han salido muy buenos porteros en Polonia...
Los tuvimos muy buenos en los 70, como Tomasezwki, que jugó en el Hércules. Él ya era muy mayor entonces, porque cuando aún estaba el Telón de Acero no permitían a ningún jugador salir a un club de fuera hasta que tuviera 30 años. Eso fue hasta 1989. Así era el comunismo.
¿Cómo recuerda la final de Estambul ante el Milán?
Fue un partido loco. Aún no me creo lo que pasó. He jugado 50 partidos de Champions, pero ninguno tan raro como ese. Hay muchas veces que vas perdiendo un partido 3-0 y lo remontas, pero eso no suele pasar en una final. Así son los clubes ingleses. Nunca dan nada por perdido. En la Premier no te puedes relajar con un 2-0 ni jugando con el Portmouth o el West Ham. Con nadie. Si te hacen un gol empujan de tal manera que pueden remontar fácilmente.
¿Cómo decidía a qué lado se tiraba cuando paró los penaltis de Shevchenko o Pirlo?
Antes del encuentro vi muchos penaltis del Milán porque ellos pasaron a la final en la tanda contra la Juventus. Ochotorena (entrenador de porteros del Liverpool) lo había estudiado todo muy bien. Cuando llegó el momento fatídico llamé a Ochotorena y le dije: "¡Ponte detrás de la portería y dime a qué lado me tiro!". El me dijo que era imposible, que estaba totalmente prohibido. Entonces quedamos en que él, desde el banquillo, me alzaría uno u otro brazo para indicarme hacia dónde tenía que tirarme. Pero había tanta gente que no lo veía, así que pensé: "Estás solo en esto". Me concentré y acerté.
¿De quién copió lo de los aspavientos? Se hizo famoso por ello...
Ya lo había hecho varias veces en los entrenamientos con la selección. Todo el mundo se reía. "¡Quieto, me decían!". Pues en esa final pensé: "No tengo nada que perder", y lo hice.
¿A qué edad madura un portero?
A los 28 o 29 años. El problema es que después no recuperas. Necesitas más días. Los jugadores jóvenes suelen tener problemas para preparar partidos, los viejos para recuperarse.
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¿Cómo evolucionó como portero?
Cuando fui joven hice mucha gimnasia y cogí una gran elasticidad. Mis movimientos eran naturales. En Polonia adquirí esas bases. A los 22 años fui a Holanda y recibí una gran educación física. Aquel fútbol es rudo y técnico.



