Primera | Barcelona 1- Getafe 0

El Barça sufre, pero sigue en la lucha

El encuentro estuvo marcado por las acciones excesivamente duras y por la pésima actuación de Pérez Burrull, muy nervioso durante todo el encuentro y que expulsó a Ronaldinho al borde del descanso.

<b>MUY RIGUROSO.</b> Esta acción, en la que Pérez Burrull expulsa a Ronaldinho, fue clave en el encuentro aunque el Barça terminara llevándose la victoria.
Cristo Martín
Jefe de Sección en as.com
Licenciado en Periodismo por la Universidad Europea de Madrid, entró en 2006 en as.com como becario y ya nunca se fue. Desde entonces ha desarrollado diversas tareas web, desde portadista a redacción, pasando por la coordinación de contenidos especiales. Actualmente es jefe de sección en la web.
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Partido con alicientes el del Camp Nou. Que si la paliza de la Copa (el Camp Nou les tenía muchas ganas a los azulones), que si el pique con Messi, el Madrid que había ganado, y por si fuera poco, toda la semana hablando de maletines con sus correspondientes desmentidos. No se sabía ya si se trataba de un partido de fútbol o de una convención de ‘Samsonite’.

En cualquier caso, la presión era para el Barça. El Madrid había vuelto a hacer una demostración de solvencia y nuevamente encaraban un encuentro sabiendo que no se podía fallar. Fruto de tanta presión sobre uno y otro equipo, el partido comenzó muy calentito. En la primera acción del encuentro se vio que la defensa getafense no le iba a permitir una a Messi, y acto seguido el argentino demostró que no sólo sabe regatear al meter un gran pase a Eto’o, que se marchó de dos defensas y dejó el balón franco a Ronaldinho para que adelantase a su equipo. El liderato en solitario le había durado el Real Madrid dos minutos.

La mejor noticia para el Barcelona, además del resultado, era que ‘Dinho’ estaba muy enchufado, y no sólo por el gol. El carioca pedía el balón y nos dejaba de vez en cuando esas jugadas reservadas a los magos del balón. Suyo fue un lanzamiento de falta (el arma que nunca se le encasquilla) se le atragantó a Abbondanzieri, que envió a córner. Mientras, lejos de enfriarse, el choque se ponía cada vez más al rojo. El público manifestaba su enojo con las decisiones arbitrales con una pañolada a los 15 minutos, para que esperar. Cierto es que los jugadores visitantes se mostraban duros en defensa, pero siempre buscando el balón y sin mala intención.

Del Getafe poco se sabía en ataque. El Barça estaba muy bien plantado de medio campo para atrás y hoy (de momento) Puyol y Thuram no daban el espectáculo. Es más, el francés se parecía más al jugador que era cuando se ponía la ‘bleu’. La presión conjunta de los blaugrana era intensísima, como en los mejores tiempos de la era Rijkaard. El primer aviso de los de Schuster llegó en un tiro lejano de Casquero, con ganas de reivindicarse tras su ausencia en la lista de Luis Aragonés, pero Valdés no tuvo problemas para detenerlo.

El ‘Geta’, según iban bajando las revoluciones en el campo, iba igualando la posesión del balón. La estrategia no era nueva. Dejar a Thuram y Edmilson vía libre para sacar el balón y dejar que el juego del Barça se ahogase en sus propias deficiencias. El problema es que el Barcelona de la primera parte estaba lanzado. No querían desperdiciar la ventaja y el tridente más Deco seguían creando ocasiones. Un gran tiro de Eto’o fue desviado a saque de esquina por el ‘Pato’.

El encuentro era del Barça, pero dejó de serlo en el minuto 39. En ese fatídico instante, tanta presión acumulada terminó pasando factura y Ronaldinho estalló. Se veía venir. Tras una acción con Belenguer, en la que el defensa le propinaba varias patadas, el brasileño se revolvió aunque sin llegar a impactar claramente en su rival, que se encargó de hacer el teatro de rigor. Inmediatamente se formó una tangana y Burrull resolvió expulsando al crack. El ‘10’ llevaba parte de razón, pero su reacción, al igual que el espectáculo de Belenguer, como si hubiera recibido una cornada, sobraban. Con una amarilla para ambos solucionado, pero… De ahí al descanso el encuentro se resume en una antología de juego duro por parte de ambos. O los vestuarios calmaban los ánimos, o el encuentro terminaría bajo mínimos.

Otro final con sufrimiento

El Barcelona volvió al campo como si nada hubiera pasado. Quiere ser campeón, y un campeón debe saber reponerse ante las adversidades. El conjunto local trataba de seguir llevando el peso del partido. Lógico. Quedaba mucho por delante y a este Barça no le va jugar a la contra. Además, calidad arriba le sobra, aún sin Ronaldinho. Si los Xavi, Deco, Messi y Eto’o se asociaban, sería como jugar con 12. Y eso es lo que pasó durante el primer cuarto de hora. En ese tiempo tuvieron un par de buenas ocasiones en las botas de Eto’o y Messi, pero ninguno de ellos definió correctamente. El tiempo diría si echarían en falta esos goles.

El Getafe, quizás sorprendido por el énfasis del rival, que no cesaba, necesitaba desembarazarse de tanto acoso y dar un aviso. Éste llegó, como en la primera mitad, gracias a un tiro lejano de Casquero, su mejor arma ofensiva hasta el momento. Instantes después llegó la mejor ocasión del Getafe en lo que llevábamos de encuentro, pero Pachón, recién entrado, no pudo superar a un espléndido Valdés. Mientras, se seguían sucediendo las acciones duras. Absolutamente todos los jugadores estaban más preocupados de provocar una expulsión que del juego. Especialmente alterado estaba Belletti, que sería sustituido pronto por Oleguer. Con uno menos basta, debió pensar Rijkaard.

Con el paso de los minutos el Barcelona comenzó a notar el desgaste físico. Al Getafe le resultaba cada vez más sencillo tocar y mantener la posesión con cierta holgura, y comenzaron a sucederse las aproximaciones al área de Valdés. De ahí hasta el final, al Barça ya sólo le quedaría la explosividad de Eto’o y Messi a la contra.

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Al Camp Nou comenzaba a entrarle el tembleque. Su equipo había dado un bajón repentino y estaba contra las cuerdas. En el minuto 39 a más de uno se le vino el mundo al suelo cuando una internada de Manu del Moral está a punto de ser rematada por Pachón a puerta vacía, pero Oleguer despeja el peligro. Minutos más tarde, un tiro de Casquero, el mejor hoy de su equipo, es despejado a córner por Valdés.

Otro final de infarto en la ciudad condal. Pero esta vez no se repitió la historia del Betis. El Getafe no supo encontrar el modo de superar a un Barça totalmente encerrado y la Liga continúa emocionante como hace tiempo no lo estaba. El Barcelona se toma la revancha y, de paso, fortalece su autoestima tras lograr la victoria en un encuentro que se había puesto muy complicado.

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