Primera | Getafe 1 - Atlético de Madrid 4

Espera Múnich

¿Quién obligó a los getafenses a no echarse la siesta ayer después de tres días de celebración? Ni la grada ni menos los del campo necesitaban un derbi. Buenos vecinos, mal árbitro y a preparar con tiempo lo del Santiago Bernabéu.

Aficionado
J.A.de la Rosa
Redacción de AS
Actualizado a

Con el tiempo justo.

Algo había de extraño en la tarde de ayer. O en los prolegómenos para mejor decir. Los azulones iban como por obligación. Era un derbi, día grande, pero resulta que hacía tres días que el Geta había tenido su noche más mágica y la ciudad su celebración más exagerada. Tanto que duró hasta ayer, cuando un montón de seguidores llegaban al estadio maldiciendo la hora del partido (aunque era la de siempre...) porque no habían dormido la siesta tras setenta horas de juerga. Casi todos llegaron a las cinco en punto.

La buena vecindad.

Nunca ha habido problemas en los aledaños del Coliséum. Ni con los vecinos ni con los extraños (la próxima temporada tampoco los habrá con los extranjeros que nos visiten en la UEFA). Pero ayer eran los colchoneros los que llevaban la voz cantante. Demasiada buena relación para dejarles sin ese premio europeo que en Getafe ya se saborea. La visita al Bayern de Múnich, también en UEFA y que adelantó Schuster, no está mal y el derbi europeo con los del Calderón ya sería la leche. Habrá cedidos y algún viaje de vuelta (a ver donde está Pernía). Eso sí, cuidado con las cesiones que al Geta ya no le valen los descartes rojiblancos. No hubo compadreo, sólo un exceso de éxito muy cercano.

Cualquiera menos Lizondo.

Es difícil juntar cuatro partidos del Geta este año y no encontrar una victoria. Lizondo Cortés ha sido capaz de eso y en años anteriores igual. No es que fuera decisiva su actuación, pero para la final del Bernabéu nos conformamos con que pite cualquier otro. Torres, empieza a trabajarte a Villar para que Lizondo coja vacaciones el 16 de junio y el 23 esté en la playa.

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