Echar ahora a Capello costaría 16 millones
Despedirlo después de junio no tendría ningún coste


Aunque son mayoritarias las voces que se lo piden desde la noche del sábado a Ramón Calderón y a Pedja Mijatovic (aparte de los aficionados del Bernabéu, un buen número de la junta directiva), de momento ni el presidente ni el director deportivo se plantean el despido inmediato de Fabio Capello. Echar al italiano resultaría una operación ruinosa. Según pudo saber AS, el italiano se blindó ante la posibilidad de un despido previo al 30 de junio de 2007, fecha en la que finalizará el primero de los tres años que firmó como entrenador del primer equipo. La razón es que el técnico temía que el posible recuento de votos provocara un cambio en la presidencia que pusiera en riesgo su continuidad.
Sin embargo, a partir del término de la presente temporada, Capello aceptó la posibilidad de una rescisión contractual sin que a la tesorería madridista le supusiese el menor desembolso.
Cuando Fabio dio el OK a Mijatovic en un restaurante de Pentelleria (Sicilia) exigió al montenegrino un contrato largo, hasta 2009, con el fin de asegurarse un proyecto que se convertiría en "el último de mi carrera profesional", según confesión del propio Capello.
Favor. El técnico sabía que Mijatovic le debía una por haberle dado el visto bueno a implicarse en la candidatura de Calderón, a pesar de que tanto Villar Mir como Palacios le habían hecho llegar mensajes de contar con él en caso de un triunfo en las urnas. Capello decidió entonces pedir un contrato elevado (16 millones de euros netos por tres años), pero incluyó una cláusula de autoblindaje según la cual si el Madrid le despedía antes del 30 de junio, debía pagarle hasta el último euro.
Noticias relacionadas
Sin embargo, si el Madrid lo mantiene en el banquillo del Bernabéu hasta el término de esta Liga y le finiquita después, el italiano ha aceptado por contrato coger la maleta sin pedir un solo euro de las temporadas 2007-08 y 2008-09. Por eso, en estos momentos, Calderón y Mijatovic no quieren dar un salto al vacío, por popular que fuese la medida, conscientes de que cargarse ahora a Capello obligaría a tirar de Míchel en una situación límite y encima gastarse 16 millones de euros en firmar la carta de despido del ex técnico de la Juventus.
Por lo tanto, sólo una hecatombe ante el Bayern de Múnich obligaría a Calderón a tomar la medida que menos desea, aunque privadamente el presidente blanco está tan insatisfecho como la mayoría de aficionados madridistas por la pobre imagen que está dando su equipo bajo las órdenes del italiano.



