La Mancha Power
El fútbol es de los jugadores y no de los tiranos de la pizarra. Iniesta, que parece que nunca se ha comido un chuletón de buey, nos regaló en el mítico Old Trafford un golazo de diseño. El manchego dio oxígeno y crédito a Luis.


Iniestazo.En el Teatro de los Sueños sólo los tipos con talento de cuna pueden dejar huella para los restos, como hicieron en su día Gaspar Rubio (en la rememorada victoria del 29 en El Metropolitano: 4-3) o Telmo Zarra con su famoso gol en Maracaná ante La Pérfida Albión. Tampoco olvidó el hat-trick que aquí firmó Ronaldo cuando el brasileño todavía era O Rei. En un partido que llevaba camino del pestilente 0-0 que se ha puesto de moda, apareció el genio desatado de Andrés Iniesta Luján. Manchego de pura cepa (Fuentealbilla, Albacete), los mismos años que Cristiano Ronaldo (22) y una inventiva que permite explicar por qué Camacho estaba dispuesto a pagar los 60 millones de euros de su cláusula de rescisión si llega a salir triunfador en las tortuosas Elecciones del 2 de julio. Iniesta puso su pie derecho al servicio de La Roja para disfrute de Luis, que no es aragonés pero al que se le ha metido de nuevo la vena peleona de Agustina de Aragón para defender su trono en esta Selección without autoestima.
Spanish People. La victoria tiene un sabor doblemente dulce porque las sabias gradas de Old Trafford nos mostraron numerosos grupos de hinchas españoles, la mayoría estudiantes que se han entregado a la lengua de Shakespeare pero que siguen buscando por las calles de Manchester tabernas made in Spain donde poder pedir una de bravas, unos callos con garbanzos o una paellita. Algunos portaban pancartas de ánimo a Raúl, de largo el máximo realizador de la historia de la Selección: 44 goles. Tranquilos, a poco que González apriete el turbo será convocado para el 24 de marzo ante el decisivo duelo con los vikingos daneses. Se juega en el Bernabéu, no lo olviden... Pero no fue el único ausente de la excitante velada. Se echó de menos el guante de Beckham (las internadas de Wright-Phillips por la derecha fueron esperpénticas) y las correrías de Rooney. Un futbolista que parece un descargador de muelles, pero con fútbol de orfebrería en sus ratoneras botas. Mi último ausente ilustre fue Arteta. En vez de cenar Gil Marín con él en Liverpool, debió estar Aragonés en esa dinner. Si el de Hortaleza reuniese al donostiarra con Iniesta, Xavi y Cesc, España sería máquina total...
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Woody, o.k. No es que Woodgate recordase a Beckenbauer, pero está claro que el central inglés se ha hecho un lifting que le ha alejado de esa imagen frágil que le apartó de la pasarela del Bernabéu. Si un médico probase que nunca más va a recaer de sus habituales lesiones, no me habría desprendido de él.
Voto de confianza. A Luis le hemos dado hasta en el velo del paladar. Seguramente, con razón. Pero el triunfo de Old Trafford es pata negra y no recebo. Jamón del bueno. Conviene cerrar filas en torno a este seleccionador atípico y ciclotímico, al que quizás le vuelva a hervir el fervor patrio previo al Mundial de Alemania para contagiarnos al grito de: "Todos con La Roja". Spanish is different. Yes...



