...y comida con Galliani
El mandatario del Milán le dijo: "Fabio, firmo la paz con Calderón"


Es evidente que Capello no es amigo de rendir pleitesía a sus superiores. De lo contrario, no se explica cómo aceptó comer ayer con Adriano Galliani, vicepresidente ejecutivo del Milán, el mismo que el pasado verano llamó "bandido" a Ramón Calderón, su actual presidente y el hombre que le blindó un contrato galáctico hasta el año 2009. El pasado 26 de julio, Galliani añadió estas perlas: "El Madrid ha tenido grandísimos presidentes en su historia como Mendoza, Sanz y Florentino. Pero ahora están Calderón, Mijatovic y Baldini, que se comportan como unos bandidos. El Milán declara la guerra al Real Madrid y va a hacer todo lo que esté en su mano para hacerle la vida imposible. Damos nuestras relaciones por rotas...".
La sorprendente cita gastronómica fue en el Txistu. A las 14:25 horas llegaban al asador madrileño el entrenador italiano, su ayudante Galbiati, el intermediario Ernesto Bronzetti y Galliani (hay que aclarar que ayer informamos por error que Galliani seguía inhabilitado, pero el 22 de diciembre le fue levantada a la mano derecha de Berlusconi la inhabilitación que se le aplicó por el famoso Moggi-gate). Después se tomó un café con ellos Baldini.
Los comensales que ocupaban el resto de mesas del restaurante no daban crédito a la escena. "¿Ése no es el Galliani del Milán, el que llamó bandido a nuestro presidente? ¿Qué hace Capello sonriendo a su lado?". El rumor fue de mesa en mesa y la comidilla no era otra: "El Milán se nos lleva a Ronaldo por la mitad de lo que pagaba en verano y eso es sólo por culpa del frenazo que dio Capello a la operación en agosto, y ahora él se ríe con ellos comiendo su lado. Esto no es normal...".
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Consejos. La mesa, ubicada en un altillo cerca de los servicios, lo que les hacía perfectamente visibles, acogió diálogos deliciosos. Entre ellos, varios consejos de Capello a Galliani sobre cómo lograr que Ronaldo se comprometa con el Milán en estos 18 meses que ha firmado con el club lombardo. Además, Galliani se mostró feliz con las conversaciones mantenidas estos tres días con Calderón y Mijatovic: "Fabio, por fin he sellado la paz con Calderón. Las relaciones entre Madrid y Milán vuelven a su sitio. Finito a la guerra".
Después llegó un comensal que, aturdido por la escena, nos entregó con instinto periodístico el boceto (arriba) de cómo estaban sentados los cinco protagonistas en la mesa: "Señores de AS, esto deben denunciarlo. Capello se ríe de nosotros y nos trae a Galliani para que se regodee en nuestra cara. Esta humillación permanente es insoportable...". Y el hombre se fue, cabizbajo y meditabundo...



