El Valladolid reforzó su plantilla con coste cero
El club sólo fichó a futbolistas con la carta de libertad o cedidos. Mendilibar es un hombre de empresa, que además gana partidos

Carlos Suárez, el presidente del Valladolid, necesitó tres años de fracasos para limpiar el vestuario. Futbolistas caros y de bajo rendimiento, como Bizzarri y Sousa, no tenían cabida ya en un club como el blanquivioleta. Un descenso a Segunda División y dos patinazos consecutivos en el intento de retornar a Primera, hicieron y obligaron al Valladolid a quitarse el cartelito de favorito que tanto daño le hizo para pasar a poner en marcha un proyecto a dos años vista que se alejara de la presión diaria de tener que estar obligatoriamente en los puestos de ascenso.
El Valladolid formó una plantilla con pocos futbolistas veteranos. Formó un bloque con hombres experimentados como Víctor, Marcos, Chema y el incorporado cancerbero Alberto y una base de gente hambrienta de triunfo. Por ello han llegado a la plantilla jugadores como Borja, recién salido del Real Madrid y con ganas de demostrar sus cualidades; Iñaki Bea, ansioso por jugar en Primera después de estar cerca de lograr el ascenso con el Lorca; Álvaro Rubio, García Calvo, de vuelta a casa tras su triste e injusta salida (por la forma) del Atlético de Madrid, y jóvenes cedidos que vienen a jugársela, como Mario Suárez y Sisi. A todos ellos se unen los futbolistas más cotizados del club: Llorente, el goleador, Capdevila, Álvaro y los procedentes de la cantera del club, como Asier y Jacobo. Caminero, el director deportivo, consiguió una mezcla de todo, pero fundamentalmente de gente implicada. Sabedores todos de que se necesitaban para relanzar su carrera como futbolistas y que, además, han conseguido un ambiente de vestuario que es gran parte de todo lo que está pasando.
El Valladolid ha logrado todo esto con un coste cero. Jugadores con la carta de libertad en el bolsillo o cedidos era lo único que se podía permitir el club, porque no tenía dinero para fichar. Con una economía ruinosa, el milagro es que no se tuviera que traspasar a alguno de los jugadores más cotizados.
Y la guinda al pastel fue la llegada de Mendilibar. El técnico es todo lo contrario a lo que el Valladolid había conocido en su banquillo en los últimos años. No se queja, no pide refuerzos, se las arregla gustoso con lo que tiene, para él sus hombres son los mejores. Ha logrado elevar el rendimiento de cada jugador. Es práctico, hombre de empresa y además gana partidos.
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El segundo mejor de la década
Los 44 puntos que ha sumado el Valladolid en la primera vuelta de la Liga hacen que el de Mendilibar se haya erigido como el segundo mejor líder de Segunda en la última década. Desde que esta categoría está compuesta por 22 equipos y las victorias se premian con tres puntos, sólo el Atlético ha presentado unos números superiores a los que tiene ahora el Valladolid. El conjunto rojiblanco madrileño logró 46 puntos en la ronda inicial del curso 2000/01. Caso curioso es el del Xerez, que la temporada pasada sumó 43 puntos, llegó a tener 11 respecto al cuatro clasificado (como ahora el Valladolid), pero no ascendió.




