Zaragoza: tres disgustos morrocotudos al Madrid
La historia reciente indica que el Zaragoza no es el mejor rival para un Madrid en crisis. En 1999, el 1-5 hizo que el público se volviera contra Sanz y que éste abandonara el palco. En 2004 sobrevino el 'Galacticidio' tras la final de Copa y la pasada temporada el Real se llevó seis en La Romareda...


El Zaragoza ha estado involuntariamente vinculado a las grandes crisis del Madrid en los últimos ocho años. Baños futbolísticos, martillazos que terminaron de clavar la puntilla al equipo blanco como en la temporada 99-00, cuando el 1-5 (jornada 14) sembró el césped del Bernabéu de almohadillas. Tan abultado resultado casi da con Lorenzo Sanz en la enfermería (el Madrid se hundió en el puesto 14 de la tabla). El presidente, que ese verano había iniciado un Plan Renove con Salgado, Geremi, McManaman, Anelka, Balic, Julio César y Helguera, lo recuerda así: "Casi me da un telele en el descanso y me tuve que ir. Uno de mis peores días como presidente. Aún sueño con Milosevic (metió dos). El estómago me dijo basta y estuve varios días en cama. Pero, ¿sabe?, me mantuve firme en mis ideas, en Vicente del Bosque (que había sustituido a Toshack en la jornada 12), y terminamos ganando la Copa de Europa".
Galacticidio. Un final feliz que nada tuvo que ver con lo sucedido en la temporada 2003-04. El Madrid de Queiroz afrontaba, después de una brillante temporada (con una plantilla corta, de once más Solari), la final de Copa ante el Zaragoza en Montjuïc. Fueron Galletti y su derechazo quienes encendieron la mecha del Galacticidio. El Madrid no levanta cabeza desde entonces y la Galaxia se desintegra.
Aquella derrota copera (2-3) fue el primer mazazo de la temporada. Poco después, el Madrid perdió en cuartos de la Champions ante el Mónaco y se quedó, sólo unos días después, sin opciones de ganar la Liga. El trébol de Queiroz se deshojó, y el Real se quedó sin títulos, circunstancia que también se prolongaría la siguiente temporada (Camacho, García Remón, Luxa) y la que le siguió (Luxa, López Caro). Como la alegría va por barrios, Galletti, autor del gol de la victoria, lo recuerda así: "Es la mayor felicidad de mi vida deportiva, una alegría inmensa y un recuerdo maravilloso. Tuve la fortuna de marcar un gol sonado en una final contra el Real Madrid. Muchas veces me han preguntado si ese gol fue el final de los Galácticos, pero yo creo que el Madrid no se cayó aquel día, ya venía cayéndose...".
Otra vez la Copa. Y el último mazazo del Zaragoza también sobrevino en la Copa, la pasada temporada. Los blancos se veían en la final, en una final fácil ante un rival que saldría del enfrentamiento entre Espanyol y Deportivo.
Pero a la media hora de la ida de la semifinal, el Zaragoza ya ganaba al Madrid 3-0. Y siguieron cayendo, uno tras otro, los goles, hasta el 6-1 final. Un resultado que resucitó el Espíritu de Juanito, la última gran alegría que el Bernabéu se llevó. Fue en el partido de vuelta. El 4-0 no fue suficiente, faltó un gol, pero Chamartín tronó como en las viejas noches europeas...
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Diego Milito marcó cuatro tantos en el 6-1: "Es difícil elegir entre lo mejor que me ha pasado en mi carrera deportiva, pero el 6-1 al Real Madrid puede ser lo más grande. Fue el partido soñado y lo tendré grabado en mi cerebro de por vida. Tuve la fortuna de marcar cuatro goles, cuatro goles al Madrid. El Zaragoza hizo un partido perfecto y yo tuve toda la inspiración del mundo. Si lo hubiera planificado, no hubiera podido salir mejor".
Tres disgustos morrocotudos en ocho años. Tres victorias zaragocistas en momentos cruciales del Real. Mal día para esta visita en el Bernabéu...



