La Ertzantza impidió que la afición cercara a Piterman
Al final no se sentó en el banquillo y recibió insultos


Vitoria volvió a clamar contra Dimitri Piterman aprovechando la trascendencia mediática del partido que ayer le enfrentó al Barcelona. Aunque en rueda de Prensa el máximo accionista había anunciado el lunes que se sentaría en el banquillo, al final se ubicó en el palco junto a los directivos del Barça.
Noticias relacionadas
En el transcurso del partido apenas se produjeron incidentes, más allá de los cánticos o de la exhibición de alguna pancarta que le invitaba a marcharse de Vitoria, pero mediada la segunda parte, coincidiendo además con los goles barcelonistas, se produjo un masivo movimiento de aficionados del fondo de las peñas hacia la grada de enfrente. El objetivo era alcanzar, una vez más, la tribuna principal donde se encuentran los banquillos y el palco de los directivos.
Piterman no corrió peligro ya que el palco presidencial se encuentra suspendido en la parte alta de la tribuna, en lugar de estar integrado en la misma. Pero el presidente y su mujer tuvieron que escuchar cánticos como "¡Dimitri, escoria, fuera de Vitoria!", ¡Dimitri, muérete!" o "¡Éstas, éstas son tus marionetas!", en alusión a Fabri y los jugadores. El momento más delicado se produjo a diez minutos del final, cuando la brigada de la Ertzantza tuvo que frenar a los aficionados en una de las esquinas y se produjo un altercado con un extintor, llenando de polvo la zona.



