Yo digo Tomás Roncero

Los derechos de imagen y los derechos de Beckham

Tomás Roncero
Subdirector de Diario AS
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
Actualizado a

Noticias relacionadas

Me telefonea un madridista irreductible al que un amago de infarto casi se lleva por delante el día de Navidad: "Tomás, no entiendo nada. Veo por la tele que Beckham está de anuncios en Japón y lo que debería hacer es responder antes del domingo a la oferta de renovación. ¿Hay algo más grande que jugar en el Madrid?". Entiendo su confusión. Mijatovic le presentó en octubre una oferta de renovación hasta el año 2009, o sea, un plan de jubilación perfecto. Por entonces, con 34 años, el ejemplar futbolista inglés diría adiós en el club que inmortalizó a Di Stéfano, Puskas, Gento, Pirri, Juanito o Santillana. Morir deportivamente en el Madrid debe ser el nirvana para un jugador, pero alguien ha debido calentarle la cabeza a Becks hasta confundirle, que diría Dinio. No esperen una respuesta antes de las uvas de mañana porque perderán el tiempo. El entorno del 23, que manda sobre él más de lo deseable, le ha dicho que espere, que el cielo (blanco) puede esperar, que la oferta es claramente mejorable...

El meollo de la cuestión está en los derechos de imagen. Cuando firmó por el Madrid el 17 de junio de 2003, Beckham cedió el 50% al club. Pero hace un año habló con Florentino y el ex presidente le tranquilizó explicándole que cuando llegase la renovación le liberaría de esa cesión que aceptaron gustosos en su momento Figo, Zidane o Ronaldo. Luego pasó lo que pasó y la actual directiva se ha encontrado con un compromiso que estratégicamente resulta indefendible. A David le han dicho que la prórroga de dos años más sólo tiene un peaje: aceptar, como el resto de galácticos, que el club cobre la mitad de sus derechos de imagen. De momento, la respuesta es "no". Beckham gana tiempo comprobando en Japón que su magnetismo sigue intocable, aunque su fútbol esté ahora alejado del nivel que tuvo en los seis primeros meses mágicos de Queiroz. Otra clave. Victoria viaja cada vez más a Beverly Hills, donde tiene casa y vecinos de postín. Sé que la industria de Hollywood sueña con el inglés para el papel de starring. Lástima. Beckham ama el fútbol. Pero su entorno juega otra Liga...

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados