El Mundial Sub-17 de Perú lo lanzó al estrellato mundial
Le llaman el 'Cicinho da Esquerda'


Marcelo Vieira nació hace 18 años en el seno de una familia humilde de Río de Janeiro. Fue entre favelas donde comenzó a dar las primeras patadas a un balón cuando apenas podía andar. A los nueve años se introdujo en el fútbol sala. De ahí le viene la buena condición para el regate, que le valió para ingresar en Fluminense a los 13 años.
Nada más llegar al Flu estuvo a punto de dejar el fútbol porque sus padres, desempleados, no tenían dinero para costearle los billetes de autobús que necesitaba para ir a entrenarse. El Flu se hizo cargo del jugador, de su manutención, de la escuela y de los gastos de desplazamiento. De los 13 a los 15 años jugó como medio. Pero los técnicos de las categorías inferiores de Fluminense fueron retrasando su posición para aprovechar su endiablada velocidad. Su brillante juego en el lateral izquierdo lo llevó a la Selección. Branco se enamoró de su juego y se convirtió en su principal valedor. Y llegó el Mundial Sub-17 de Perú (septiembre de 2005). Asombró al mundo y cuajó una gran final aunque Brasil no logró imponerse a México en la final (3-0). En ese encuentro afrontó su primera prueba de fuego: defender al barcelonista Giovani dos Santos.
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Carrilero.
El Mundial le valió para obtener la titularidad en el Flu, donde Gusmao lo ha utilizado de carrilero con una defensa de tres centrales. Comenzaron a llegar ofertas, como la del CSKA de Moscú, que estuvo a punto de llevárselo con 17 años. Dunga ha apostado por él. Debutó con la absoluta el 5 de septiembre de este año ante Gales en Londres marcando un golazo desde 30 metros. Una encuesta reciente en Globoesporte.com lo coloca, junto a Daniel Alves, como futuro lateral de la Selección. Es el sucesor de Roberto Carlos, pero en Brasil se le conoce como el Cicinho da Esquerda. Marcará una época en el Real Madrid.



