"Pamplona siempre ha sido muy madridista"
Calderón ha visitado el Palacio, el Parlamento y el Ayuntamiento de Navarra en las últimas horas. Fue al Colegio Mayor Larraona, a la Universidad... Todo es poco por recuperar unas relaciones que siempre fueron excelentes entre ambas entidades. Zoco y Pachín así lo recuerdan...


Zoco y Pachín ficharon por el Madrid cuando militaban en Osasuna a finales de los cincuenta. Se sientan a la mesa y saludan con efusividad a Bernardo de Salazar, nuestro infalible historiador ("¡Aquí hasta los atléticos son bien recibidos!"). Salazar abre el fuego: "Tenemos delante a Pachín, que debutó con el Madrid en la semifinal de Copa de Europa ante el Barcelona, jugó tres partidos y le bastó para ser campeón". El aludido responde: "Lo que pasa es que jugaba algún amistoso para mantenerme en forma. El Madrid me fichó con un año de castigo". ¿Qué pasó, Pachín? "Yo jugaba en el Burgos, en Tercera. Osasuna y Celta me seguían. Probé con Osasuna ante el Racing. Yo marqué a Zaballa. El Racing no me dio ni bola, espinita que tengo clavada, y Osasuna me dejó ahí porque sabía que el 30 de junio yo quedaba libre. Pero vino el Celta y se metió. El presidente del Burgos me dijo que firmara por los gallegos y lo hice. Era un papel medio timbrado. Ni contrato ni nada. Y cuando Osasuna se enteró le dio al Burgos veinte mil duros más y el presi rompió el otro papel y a Pamplona. ¡Yo no trinqué ni un duro del Celta! Pero reclamó y estuve sin jugar medio año por duplicidad de ficha".
Zoco interviene: "Es que el Burgos tenía una relación excepcional con Osasuna...". ¿Y cómo fichó Zoco por el Madrid? "En Osasuna teníamos un entrenador catalán, Miguel Gual. Dio unos informes de Félix Ruiz y míos al Barça, que llegó a tener una opción de compra. Pero nos venía a ver Escolá, el ojeador, nos saludaba y nos decía que siguiéramos así y nada. Hasta que un día que estábamos en La Berzosa con la Selección vino Gento a la habitación y nos presentó a Saporta. '¿Queréis jugar en el Madrid?'. A los 20 días llegó Antonio Calderón y se hizo en poco menos de tres horas".
El fichaje de Pachín también tuvo su miga. Fue tras un Osasuna-Madrid en 1959: "Yo marqué de salida a Puskas. A Di Stéfano lo cogió un tal Alberto. Estando en un bar el día de antes, El Burgalés, me encontré con Puskas, que estaba limpiándose los zapatos. Me extrañó el físico que tenía. Me dije, 'no creo que me vaya a volver loco mañana'. El físico de Pancho dejaba bastante que desear, ¡pero vaya si me volvió loco! Tanto que me cambiaron a marcar a Di Stéfano. Su manera de jugar, corriendo de aquí para allá, me iba bastante mejor. Al salir del campo La Saeta me preguntó: '¿Chaval, te gustaría venir al Madrid?'. Al mes y medio ya estaba aquí".
El tránsito de Zoco y Pachín al Madrid ya está resuelto, pero, ¿cómo fue aquella etapa navarra? Zoco continúa: "Lo primero de todo es que Pamplona siempre ha sido muy madridista". Pachín: "¡Pero, desde antes de la Guerra!" Salazar apunta a la política para explicar la hostilidad actual. Zoco rebate: "El mejor fútbol que hizo Osasuna fue cuando tuvo jugadores del Madrid. Eso es impepinable. Yo tengo muchos amigos madridistas en Pamplona y no se atreven a manifestarse. Es más, muchos ni van al partido". De hecho, las ventas de Zoco, Pachín y Félix Ruiz abrieron una relación de traspaso de jugadores. Justo, Miche, Ribada, Serena, Roca y Maxi jugaron cedidos por el Madrid en San Juan. Otros, como Macua y Serrano, se fueron un poco después a Osasuna desde el Castilla (Zoco se los llevó ya como directivo osasunista).
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Aventuras.
Zoco y Pachín se emocionan recordando su etapa en Osasuna: "Era un equipo pequeño, pagaba poco, pero puntualmente. Saldise era un presidente extraordinario. Eso sí, ¡menudos viajes nos pegábamos! Tardábamos seis días en ir y venir a Sevilla. Para volver dormíamos una noche en Bailén y otra en Soria. En verano se te quedaba el culo pegado al asiento del autobús. Y ahí veías a 20 futbolistas llenando botellas de agua en el río para el radiador. Esa sí que era una diferencia con el Madrid, que íbamos a todos los sitios en coche cama. Oye, ¡y cinco duros que nos daban de dieta en Osasuna! Y había gente que estaba rapiñando comida para no gastar lo suyo... ¡Qué tiempos!". Pachín mira al techo intentando recordar: "Yo cobraba 2.000 pesetas en Osasuna". Zoco: "Yo cobraba 3.000". Sus miradas se cruzan: "Los recuerdos de aquella época son impagables".



