Shanghai recibió al Atlético con 37º y 95% de humedad
El equipo arribó en China tras diez horas de viaje en avión


El Atlético llegó a China después de diez horas de viaje entre Frankfort y Shanghai. El primer día del equipo rojiblanco en tierras asiáticas sirvió para intentar aclimatarse lo más rápido posible a esta ciudad china. Los de Aguirre llegaron a Shanghai a las 7:30 hora local y desde allí se desplazaron a su hotel de concentración.
El doctor José María Villalón, jefe de los servicios médicos del Atlético, no dejó nada a la improvisación. Los futbolistas tomaron unos sedantes en el avión para dormir el mayor número de horas posible y a la mayoría de ellos les valió de mucho. El doctor administró adaptógenos a la plantilla, una vitamina para potenciar las defensas y revitalizar el organismo.
Calor y humedad.
Pero la diferencia horaria y el jet lag no fueron los únicos obstáculos para el Atlético. Shanghai recibió al club con casi 37 grados de temperatura y una humedad del noventa y cinco por ciento. Algo habitual por estas latitudes, pero quizá no lo mejor para un equipo de fútbol. La hidratación fue otra de las cosas que no dejó de lado el doctor del Atlético. No hubo ninguna sorpresa negativa en lo referente a la salud de los futbolistas. El equipo sí padeció el tráfico existente en esta ciudad de 13 millones de habitantes y tardó más de una hora en llegar al hotel de concentración. El tráfico y el hecho de que nadie respete las señales también llamó la atención de los jugadores.
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Dos sesiones y mucho líquido para paliar el calor
El Atlético estaba a las 11:00 horas en el shenhua Training Center, un complejo deportivo a las afueras de Shanghai con 14 campos de fútbol. Tras la sesión matinal, en la que combinaron estiramientos y carrera, la plantilla almorzó en el hotel. Por la tarde, otra sesión preparatoria, esta vez con balón. El objetivo era que los futbolistas pasaran lo mejor posible su primer día en el que hubo mucho líquido y abundante. Todos los jugadores terminaron el entrenamiento con una botella de agua en la mano intentando paliar el excesivo calor.



