Diana a las ocho y cuatro horas diarias de entreno
Capello impone un plan de trabajo exigente en Austria. Desayuno a las 8:30, comida a las 13:00 y cena a las 20:30 Los móviles están prohibidos en el autobús y en actividades conjuntas


Fabio Capello ha dejado claro desde el principio que se ha tomado muy en serio la pretemporada. Cassano, que ha realizado algún stage con el italiano, se lo había avisado a alguno de sus compañeros: "Cuidado, que vienen curvas". De hecho, la última pretemporada que Capello hizo en Irdning con el Roma duró 27 días.
El técnico italiano ya ha entregado a los jugadores el plan de trabajo. Cuatro horas al día de entrenamiento durante los 19 que dura la estancia en Irdning. Dos horas por la mañana y dos por la tarde. Sólo habrá un pequeño descanso uno de los días por la tarde, coincidiendo con la llegada de los internacionales españoles.
Pero hay más. Los jugadores tendrán que levantarse obligatoriamente a las ocho de la mañana. Media hora después se servirá el desayuno. Habrá cambio en los hábitos alimenticios. Horario de comidas europeo, ya que se almuerza a las 13:00 horas y se cena a las 20:30 horas. No habrá, sin embargo, una hora estricta para irse a la cama. Aunque se aconseja que no sea más tarde de la medianoche. El cansancio retirará a dormir por sí solo a los futbolistas.
La mayoría de los jugadores se hospedan en habitación individual, excepto algunos de los canteranos. Y el móvil ha quedado totalmente prohibido en el autobús y en cualquier actividad que se realice de manera conjunta: comidas y charlas técnicas.
A la prensa.
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Pero además de fijar estas reglas para los jugadores, Capello también ha adoptado unas medidas espartanas para los periodistas. El contacto con los futbolistas será mínimo. De la hora y media que los jugadores estaban a disposición de los periodistas tras los entrenamientos de Luxemburgo en este mismo lugar, el año pasado, se ha pasado a los 15 minutos "de reloj" que permite el técnico italiano.
Capello no quiere distracciones ni nada que perturbe el trabajo de sus hombres. Por eso también ordenó que la prensa se sentara en la parte de atrás del avión, dejando varias filas entre medias con los jugadores, que se situaron delante. Es sólo un detalle. Con Del Bosque, Queiroz y Luxemburgo primero se sentaban los directivos y el cuerpo técnico, luego la prensa y por último todos los jugadores. Pero es un detalle que indica que el técnico italiano quiere que todo esté a su medida. Por eso en los días que vienen los jugadores no se escaparán de correr tres kilómetros al día.



