Aguirre ya trabaja los movimientos defensivos
Ensayó con Seitaridis, Zé Castro, Pablo y López juntos


Javier Aguirre comenzó ayer a modelar el Atlético de la próxima temporada, y lo hizo desde la defensa. El técnico mexicano comenzó a enseñar en qué efectivos confía para apuntalar su portería. Aguirre comenzó con movimientos de ajuste de los cuatro ocupantes de la línea defensiva. Su primera elección fue Seitaridis, Zé Castro, Pablo y Antonio López. El técnico trató de trabajar los movimientos coordinados de la línea en función de la situación del balón.
Había tres premisas claras. Primero: la comunicación. Aguirre exigió atender siempre a las órdenes de uno de los centrales sobre el resto y que se hablaran constantemente para suturar las posibles vías de acceso del contrario. La segunda es no regalar ni un metro. Si el contrario ataca y decide recular, el equipo debe salir a la orden de ¡fuera! del central para achicar espacios. Por último, Aguirre no quiere regalar centros fáciles al área. Cada vez que un lateral sea encarado por un volante contrario, el central tiene la orden de situarse en la diagonal posible si su compañero es desbordado, de manera que el atacante contrario, al encontrarse en inferioridad numérica, decida retrasar el balón.
La segunda opción que utilizó Aguirre en defensa fueron Valera, Perea, Azcárate y Pernía. Con estos puso más hincapié en ensayar qué hacer ante los movimientos del nueve contrario. Cada vez que el delantero centro se descuelgue a recibir, el central debe perseguirle y el lateral de ese lado deberá cerrarse para ocupar el espacio vacío en la defensa.
A Javier Aguirre se le vio muy preocupado por que todos los jugadores entendieran cuál era la finalidad de cada movimiento, incluso se percató de los problemas con el lenguaje de Seitaridis a quien se dirigió en inglés para subsanarlo. A renglón seguido, Aguirre incluyó a dos pivotes por delante de la defensa (Gabi y Luccin) y después dos volantes (Galletti y Petrov). La compenetración de las dos líneas debe ser total. Mientras Aguirre trabajaba con esos hombres, Juan Iribarren lo hacía con el resto de los jugadores.
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Por la mañana, circuito físico
El trabajo matinal fue físico y los jugadores hicieron un circuito de 12 postas. El preparador físico, Iribarren, dividió al grupo en dos. Los jugadores fueron trabajando uno por uno en cada posta por espacio de 30 segundos a un nivel medio de intensidad. Mientras uno de los grupos efectuaba el circuito, el otro se quedaba en manos de Iribarren haciendo ejercicios de flexibilidad y fuerza. La plantilla trabajó en el campo poco más de una hora. Al acabar, los jugadores se desplazaron al hotel y estuvieron unos minutos ejercitándose en el gimnasio.



