Mundial 2006 | Frank Ribery

Francia se agarra a Scarface Ribery

La esperanza en Francia se llama Frank Ribery. Aunque su presentación en el Mundial ante Suiza no fue muy brillante, su movilidad tiene mucho valor en una selección envejecida.

Frank Ribery.
Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Creció en los suburbios del puerto de pesca de Boulogne, un accidente de coche a los dos años le dejó esa enorme cicatriz en su cara por la que se le conocía como Scarface entre los hinchas del Galatasaray y desde luego es uno de los grandes proyectos franceses para el futuro. Ribery tiene talento, no cabe duda. Le costó porque ni siquiera le sirvió haber lucido en el Metz, tuvo que emigrar a Turquía antes de lucir de verdad en el Marsella, en el Velodrome, el estadio que más pesa en el fútbol francés. Despedido de una escuela de fútbol en Lille por su indisciplina, sus problemas fuera del campo no le han impedido crecer.

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Se fue del Lille, volvió a su ciudad natal y vuelta a empezar. Modestos como el Arles, de Tercera, después el Brest y siempre problemas de disciplina, casi todos a raíz de las burlas de sus compañeros por su famosa cicatriz. Pero su fútbol se terminó imponiendo. Su nivel en el Brest asombró a Jean Fernández, que vio en él al sustituto ideal de Robert Pires, ídolo local recien traspasado al Arsenal. No son jugadores similares, porque Ribery prefiere jugar más por el centro, pero no tardó en brillar. Todo perfecto hasta que una pelea en una discoteca provocó su marcha del club al Galatasaray turco. El lado oscuro de Ribery volvía a jugar en su contra.

Pero ha cambiado, y su regreso al Marsella le sirvió para demostrarlo. Elegido mejor futbolista de la última Liga francesa, Domenech tuvo que rendirse dos veces: a su fútbol y a la presión popular. Pocos jugadores en Francia han causado tal sensación en los últimos años. Rápido, hábil, con excelente disparo, le gusta moverse con libertad y el propio Domenech le definió de maravilla cuando le llamó desatascador de partidos. Domenech le ha elegido en lugar de Giuly o Anelka. Se atrevió ante Suiza a ponerle de titular. Contra Corea, volvió al banquillo, pero salió al final. Muchos apuestan a que la cicatriz de Ribery será la que salve a Francia en este Mundial.

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