El legado de Luxa que Caro desechó

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En Teresópolis, con Brasil concentrada allí en septiembre, tuve la ocasión de poner a Cicinho por primera vez la camiseta del Madrid. Después de plasmar en fotos el histórico momento (aún le quedaban tres meses en el Sao Paulo), me confesó: "Lo tenía hecho con el United, pero Luxa me llamó a la concentración de Brasil, el día antes de jugar ante Croacia (agosto) y no me lo pensé". El de Split fue también el primer partido de Robinho en Europa (con Brasil) tras firmar por el Real.
Tiene Cícero una confianza absoluta en su fútbol y sólo necesitó una lesión de Salgado para hacerse con la titularidad en enero. Sin Luxa, su valedor, Caro le ha hecho pasar las de Caín. Lo borró del once en Highbury (eso sí le dolió, y mucho), le dio unas clases particulares de cómo colocarse en defensa y le puso la puntilla en Sevilla alineándolo en la izquierda. Y aun así, Cicinho le defiende. Es de otra pasta. El mejor legado que dejó Luxa. Venga quien venga, lo aprovechará.



