Jesús, ¡qué desastre!
Hoy se cumplen dos años del fallecimiento de Jesús Gil. En su ausencia el equipo no acaba de reactivarse y el ejercicio se cerrará con un nuevo fracaso. Mari Ángeles Marín, viuda del ex presidente, presenció el partido en el palco.


Como si fuera ayer. El Atlético no termina de funcionar, Jesús, hace ya dos años que nos dejaste y aquí seguimos viviendo más penas que glorias. Es cierto que ganamos, casi con chulería, al Barcelona, campeón de Liga y a lo mejor de Europa, pero luego el Madrid nos gana como siempre: sin despeinarse en nuestro campo y sufriendo en el suyo. Es decir, la historia de las últimas temporadas.
Coraje. Mucha gente se acordaría de ti ayer. Hiciste cosas buenas y malas, pero en esos más de quince años de mandato hubo una cosa que nunca te faltó y que ahora sí echamos de menos en el equipo: coraje. Nos acongojamos cuando lo tenemos todo para asomar la cabeza por Europa. Tú lo único que le pedías al equipo era garra y cada vez parece que queda menos en el Calderón.
Lección de inglés. Recuerdo con cariño aquellas lecciones de inglés en los aeropuertos internacionales cuando el Atlético tenía un nombre en Europa. Esa Europa por la que te gustaba tanto viajar. En esta ocasión, el equipo tampoco jugará contra los mejores del continente. La afición empieza ya a vivir en el recuerdo los grandes partidos europeos.
Murcia salvador. El Atlético fichó en verano a un técnico de prestigio internacional, de esos de los que a ti te gustaba contratar, pero Carlos Bianchi fue un fiasco y el que hizo soñar de nuevo a los aficionados rojiblancos fue uno de la casa, Pepe Murcia, del filial. Últimamente sólo te emocionabas viendo a los chavales de la cantera y fue el entrenador del segundo equipo el que supo enderezar la nave, Jesús, porque el equipo se iba de nuevo a Segunda División.
Miedo.Me da miedo que la afición, esa que adorabas le de la espalda al equipo, harta de tantas decepciones y desilusiones. No se lo merecen. Es difícil triunfar cuando a alguien le falta personalidad y agallas en los momentos importantes. Tu hijo y Cerezo siguen fichando futbolistas que en principio se supone que son de primer nivel: a este paso nos vamos a gastar todo el dinero de la venta del Calderón. Pero en la práctica son segundones.
De niños. Jesús, la única buena noticia es el nacimiento de mi segundo hijo, Adrián, que ya es socio del Atlético. Nació diez minutos antes de que el equipo hiciera el ridículo ante el Mallorca, tiene 60.000 razones para adorar a ese club que tanto queremos, aunque seguro que sufrirá otras tantas miles para desesperarse y cambiar de acera. Ojalá no se sea así.
Noticias relacionadas
Torres. Otro Niño, Fernando Torres, sigue con nosotros, Gil, pero me da que se está cansando. No sé si este verano le seguiremos haciendo entrevistas en Los Ángeles de San Rafael. Es el dilema y la incertidumbre que han entre la afición del Atlético. Un emblema y un símbolo para todos nosotros se nos puede ir.
Ilusión. Muchos decían que tú eres el mayor vendedor de ilusión del mundo. Posiblemente. Nos hará falta contar con muchas dosis de esperanza ante el verano que se avecina y el nuevo ejercicio futbolístico. De momento, todos soñamos con que España gane el Mundial (tú siempre presumiste de ser español) y con que el Atlético fiche a los mejores. Lo bueno, Jesús, es que el eterno rival está en una de las mayores crisis de su historia reciente. Sin embargo, no podemos consolarnos con las penas de los demás.



