La justicia brasileña rechaza una demanda de la hija ilegítima de Pele
Sandra, de 41 años, declaró que sólo buscaba afecto y no una indemnización monetaria.
Sandra Regina Arantes do Nascimento, una hija ilegítima que el ex futbolista brasileño Pelé fue obligado a reconocer hace diez años, afirmó hoy que tan sólo quería afecto de su padre y no la indemnización que un tribunal le negó esta semana.
El Tribunal de Justicia de Sao Paulo rechazó el martes en segunda instancia una demanda de hace siete años en la que la hija de Pelé, de 41 años y que actualmente ejerce un mandato como concejala de la ciudad de Santos, exigía ser indemnizada por los años en que su padre biológico la mantuvo abandonada física e intelectualmente.
"Ni me acordaba de esa demanda, que es antigua. Si fuese hoy, no la hubiera presentado. En la época estaba desgastada emocionalmente con el proceso de paternidad. La decisión fue tan emocional que ni siquiera se hablaba de valores en la demanda", dijo Sandra Regina en declaraciones a la agencia de noticias Globo Online.
La hija de Pelé aclaró que lo único que quiere actualmente es tener algún vínculo afectivo con su padre, "pero tendría que ser algo espontáneo, aunque fuese una amistad".
En su demanda, la concejala exigía una indemnización por daños morales debido a que no pudo contar con el respaldo físico y emocional de su padre biológico durante toda la infancia.
Según el tribunal, pese a que entre ambos existía un vínculo biológico, Sandra Regina tan sólo obtuvo el derecho a parentesco y a ser tratada como los demás hijos del considerado rey del fútbol cuando la justicia reconoció la paternidad y no antes de eso.
"Antes de eso (del reconocimiento), el denunciado podía razonablemente desconocer el hecho (que tenía una hija) o dudar de la paternidad", según la sentencia redactada por el magistrado Joaquim Garcia.
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Sandra Regina, fruto de una breve relación entre Pelé y una empleada de la familia del ex jugador, fue criada por su madre y apenas fue reconocida como hija del ex futbolista, y obtuvo derecho a usar su nombre, luego de que éste fuera obligado por la Justicia a realizar un examen genético.
Cuando su hija presentó la denuncia, Pelé aseguró que estaba dispuesto a reconocer cualquier derecho de su hija ilegítima pero no a concederle el cariño que exigía. "El amor uno no lo compra. No se logra cariño por intermedio del chantaje", afirmó entonces.



