Último tren para el 'Ferrari'

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Los que hemos crecido en el raulismo, época también conocida como era del postbutragueñismo, aún esperamos al siete. Esperamos al menos de él una digna retirada y algunas alegrías más. Pero su recuperación inmediata pasa sólo por el aprovechamiento que haga de la ausencia de Ronaldo. Volver a brillar y a marcar le daría la posibilidad de ir al Mundial con opciones de jugar. Si esto no sucede ya, a sólo seis partidos vista del cierre de la campaña, le tocará rezar y esperar su oportunidad en Alemania. Hace bien poco Raúl se confesó con Juan Manuel Gozalo en RNE: "Poco a poco me han ido alejando del gol". Pues bien. En los próximos dos o tres partidos de Liga no jugará Ronaldo y él estará más cerca del área y del gol. Justo lo que quería.
No hay nada reprochable, o casi nada, en la actitud que el capitán ha mostrado durante su era, la del raulismo. Ahora, en el momento más complicado ha optado por quedarse un cuarto de hora más que el resto en cada entrenamiento. Su actitud carga de razones a López Caro para apostar por su titularidad. Es el caso contrario al de Helguera, que bajó los brazos ante la adversidad. Pero Raúl no refrenda en el campo lo hecho en Valdebebas. Su presencia en el once está supeditada a la lesión de otros. Van pasando los trenes para él y sólo quedan seis estaciones para coger el que lleva a Alemania. Se le sigue esperando. Puede que aún le quede algún cartucho. Pero hay una cuestión que preocupa más a los que crecimos en el raulismo, la era postbutragueñista... ¿Qué viene después?



