"Pronto se volverá a ver al Baptista del Sevilla"
Cuando le falló el gol aportó trabajo y sacrificio a sus compañeros, pero ante el Depor volvió el mejor Baptista, un todoterreno con clase, toque y gol. Le costó trabajo convencer a David y Roberto para tirar la falta...


Don Julio, 4-0 ante el Deportivo y por fin a respirar...
Todo el mundo salió contento y eso nos permite trabajar con tranquilidad.
¿Y en el vestuario, qué ambiente se respiró tras la victoria?
Bueno, tenga en cuenta que ha habido momentos en los que hemos sufrido mucho. No aspirar a nada, como pasa ahora, es complicado. Es difícil, porque a principio de la temporada creíamos que estaríamos ahí en las tres competiciones y ahora el único reto es terminar la competición con dignidad. Por eso hay que trabajar fuerte.
¿Cómo se encontró en la media en el partido ante el Depor?
Salí a jugar con aspiración de irme arriba. No fui un mediocentro normal. Cada vez que teníamos el balón había orden de que llegara al área rival como un punta. La posición en la media era sólo a la hora de defender. Ahí sí que me ponía a la altura de Guti.
¿Es verdad que usted explotó en Brasil jugando de mediocentro?
Bueno, cuando era muy pequeño jugaba incluso de delantero. Luego, en el Sao Paulo, me cambiaron al mediocentro y me sirvió para venir a España, donde empecé a marcar muchos goles con el Sevilla como mediapunta.
¿Y dónde le gusta más jugar?
Yo siempre digo que en la media pero con libertad, llegando a la mediapunta. Cerca del área rindo más.
¿Fue fácil jugar con Guti al lado?
Sí, porque con la posesión de balón que conseguimos con él se logra cansar mucho al rival. Y más jugando en un campo grande como el Bernabéu, donde la precisión en el pase es importante. Ahí, Guti es de los mejores.
¿Por qué ha tenido una adaptación tan complicada en el Madrid?
Han pasado muchas cosas. El cambio de entrenador siempre es complicado, y al principio llegué para jugar en un puesto, en la izquierda, al que no estaba acostumbrado. La gente quería ver al Baptista del Sevilla y en la izquierda era imposible marcar tantos goles. Sólo aportaba al equipo en defensa, pero en lo personal la gente no estaba contenta conmigo. También ha influido mucho el mal momento del Madrid, que estaba muy necesitado de títulos. La exigencia es mayor y los palos son más fuertes.
¡Los palos! ¡La Prensa!
Es verdad. Mire a Robinho, que llegó de ganar muchas cosas en Brasil y terminó por ver y sentir cosas a las que no estaba acostumbrado.
Usted también pidió más apoyo de la afición del Bernabéu, como Ronie.
Yo sólo dije que en el fútbol puede pasar de todo, pero que lo importante es que la gente tenga paciencia. Por mí no va a quedar la pelea y el esfuerzo.
Pero poco a poco encontró su sitio.
Sí, luego llegó López Caro y me dio un poco más de libertad, me empezó a poner de mediapunta. Ahí me siento mejor, me ha ayudado y pronto se verá al Baptista del Sevilla.
¿Cómo ve a Ronie?
Después del partido del Depor estaba feliz. A ningún jugador le gusta estar en su situación. Doy fe de que lo ha pasado mal. No conseguía marcar y vive de eso. Pero ahora la cosa se ha calmado y cada uno se va encontrando en su sitio.
¿Cree que tiene ganas de irse?
No creo, de verdad. Él sabe que aquí vive muy bien y que las circunstancias van a cambiar el año que viene. Vamos a ganar muchas cosas.
¿Cómo consiguió que Beckham y Roberto Carlos le dejaran lanzar la falta?
A veces, al final de los entrenamientos, me pongo solo cerquita del área e intento pegarle sutil al larguero para pasar a la barrera. Lo hago desde muy cerca, y es complicado porque hay que medir muy bien la fuerza. Yo le dije a Roberto y a David que estaba muy cerca y que la falta no necesitaba de la fuerza con la que ellos le pegan, se la pedí y...
¿Y no le pusieron problemas?
(Risas). Un poquito, son dos jugadores de mucho talento, como bien sabe.
¿Qué le parece el baile de entrenadores que suena para el Madrid?
Es injusto. Hay un entrenador al mando y para él debe ser muy difícil trabajar con esa presión. A veces eso te acaba descentrando. A él y a los jugadores. Es importante estar al margen.
¿Tiene algo que ganar el Madrid en el Camp Nou?
Muchas cosas. Ganar al Barcelona es una cuestión de orgullo. Es importante demostrar que también tenemos calidad. Los dos equipos nos debemos respetar y yo creo que cuando estamos a un nivel bueno, como ante el Depor, podemos ganar a cualquier rival.
¿Cómo se le gana al Barça?
Jugando de igual a igual. A veces ellos basan su juego en tener el balón y puede que nosotros tengamos que hacer lo mismo. Hay que jugar al fútbol.
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¿Y el primer puesto?
Nos pondríamos más cerca si ganamos, pero ser primeros no depende de nosotros. Está complicado.



