"López Caro atajará el problema... si le dejan"
Joaquín Morales, el emprendedor presidente del Xerez, fue peón de albañil con 13 años y su vida se ha regido por un lema: "Nunca venderé humo". En la temporada 97-98 presidía el club de su pueblo, Dos Hermanas, al que entrenaba López Caro. Morales sale en defensa del lebrijano...


Me cuenta un pajarito que usted conoce como pocos a López Caro.
Pues sí, porque hace ocho años tuve la suerte de tenerlo como entrenador del Dos Hermanas cuando yo era el presidente del club. Él estaba en el Dos Palacios y me habían hablado maravillas de él. Le conté mi proyecto y no lo dudó. Me dijo: "Presidente, voy a hacer el Madrid de la Preferente". Y lo hizo. Nos pasamos 43 partidos sin perder.
¿En qué demostró ser un técnico diferente?
Nunca he tenido un entrenador que me controle tanto. Juan Ramón te recordaba dos días antes de pagar la nómina a la plantilla que nadie se quedase sin recibir hasta la última peseta. Y jamás gasté tanto en farmacias. También hacía viajar al equipo con traje oficial. Me llamaba todos los días a la hora de cenar para preguntarme por todo. Es un perfeccionista inagotable. ¡Máquina!
¿Y por qué no han cuajado sus ideas en el banquillo del Real Madrid?
Le diré una cosa muy clarita. No hay un solo entrenador en el mundo que hubiera mejorado el papel de López Caro. Meter en vereda a ese vestuario es imposible. Juan Ramón es serio y honrado, pero con una plantilla de multimillonarios y tantos egos es difícil hacer mucho más.
Mire la movida de Raúl y Ronaldo.
En contra de lo que se ha dicho, él no ha actuado presionado. No se deja llevar por nadie porque es de ideas fijas. Quien crea que se ha bajado los pantalones se equivoca. Y ojo, algunos jugadores le defienden. Yo leí en AS a Casillas decir que los entrenamientos se les estaban haciendo cortos.
¿No le ha perjudicado que su agente, Ginés Carvajal, sea el mismo que el de Míchel Salgado y Raúl?
El problema del míster es que él está pagando en este asunto los palos ajenos. Ha sido valiente y ha tomado decisiones muy duras. Florentino le dijo en diciembre: "Ponte ahí delante". Y lo hizo. Sin muleta ni espada, pero con dignidad.
¿Le ha venido grande este toro?
No. Es más, hablé con Florentino en el palco de Chapín cuando nos enfrentamos al Castilla en agosto. Me dijo que López Caro era su técnico y que no tardaría en dar el salto al primer equipo.
Pues la dimisión de Florentino Pérez le dejó sin su mejor avalista.
Sí, y bien que lo sufrió. Juan Ramón me hablaba de él como si fuese su padre. Era su gran valedor y su marcha le ha dejado muy afectado.
De hecho, el nuevo presidente ya le ha sentenciado al anunciar la contratación de un nuevo técnico.
Pues si Fernando Martín me deja que le dé un humilde consejo, le diré que si dejan marchar a López Caro se arrepentirán. Juan Ramón no engaña, va de frente y sabe hacerse respetar entre los jugadores. Y hay algo más importante...
¿Qué?
Él ya ha atajado el problema. Ha descubierto dónde estaban los males de esa plantilla de vanidades y si le dejaran liderar el próximo proyecto no le temblaría el pulso. Hablo con él todas las semanas y me ha dejado claro que sabe cómo acabar con el desprestigio de este equipo. Y que nadie se alarme, porque él públicamente jamás venderá a sus futbolistas. Sabe hacer la colada sin hacer ruido. Si el Madrid prescinde de él, ellos se lo pierden.
¿Y si hubiera seguido en junio en el banquillo blanco?
Pues habría dado un par de bajas ilustres y es fácil imaginar los nombres. No me los pida, pero insisto en que él ya tenía la solución al problema.
¿Pero no cree que López Caro es un poco depresivo?
No. Él no engaña a nadie. No es un demagogo. Al revés, es un psicólogo excepcional. En el Dos Hermanas se reunía antes de los partidos con los chicos y los ponía como motos. Vive el fútbol las veinticuatro horas y ése es su gran fallo. Yo le digo siempre: "Juan Ramón, ¡relájate, hombre!".
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Como diría Camacho: "Fichalo, fichalo...".
Si subimos a Primera cuento con Lucas Alcaraz, pero ya le digo yo que López Caro seguirá en la élite. Se lo merece.



